10 tips para escritores de ¿vacaciones?

Nada como unos días de desconexión para… ¡escribir! Tumbados en la playa, con los pies a remojo en la piscina o sobre la hierba del camping. No importa el lugar si la inspiración es buena. Somos, como si de una maldición se tratara, gente acostumbrada a usar cada resquicio de su tiempo libre para invertirlo en juntar letras.

Así, llegan las vacaciones de verano y nada como tener un montón de horas libres para poner por escrito esas ideas que no hacen más que dar vueltas por la cabeza. Pero ¿estás seguro? ¿Lo tienes todo listo? Porque una cosa es tener tiempo, y otra aprovecharlo. Y concentrarse.

Ahí van unos consejos para estos días que pueden servir de ayuda.

{Ah, sí, las fotos son una excusa para lucir a mi precioso Dio. Disfrutad}


  1. Ten tu rincón

Puede ser una mesa con su silla de ordenador decente, una esquina del sofá o un puff maravilloso en el despacho. Lo importante es que en cuanto te pongas ahí sea para trabajar y remolonear lo menos posible.


2. Hidrátate

Es un clásico, pero también una realidad. Es verano, hace calor, ¡bebe agua! O té (fresquito) o café (con hielo). Parece una tontería hasta que las letras del ordenador empiezan a moverse solas y resulta que estás a punto de sufrir un golpe de calor. ¡Cuídate!


3. Siesta, ¡qué gran invento!

Ya seas madrugador o noctámbulo, nada como echarse una buena siesta después de comer. En el Sur es esencial para sobrevivir, y una maravillosa costumbre nacional. El reposo trae mejores ideas. Así que, a descansar.


4. Planifícate

Si durante el año las agendas son importantes, cuando tenemos de golpe tantas horas disponibles, ¡lo son más! No hace falta tener un horario muy marcado, pero sí plantearnos cuándo escribir y cuándo NO escribir. Pensar, investigar, sumergirnos en redes… para todo hay tiempo. Solo hay que organizarse.


5. Toca revisión de cajones

¿Recuerdas esos archivos que hace tiempo que quieres mirar? El ‘idea de relato’ o ‘posible historia’ o ‘prólogo prueba’. Pues ahora es el mejor momento. Sin el estrés de plazos, de jornadas laborales u obligaciones externas. Echa un vistazo, ¿que encuentras algo interesante? ¡Perfecto! ¿Que no? Pues a por otro mojito


6. Busca otra inspiración

En el cielo, en las nubes, en las olas del mar o en una cafetería. Sal, date un paseo, observa a la gente, escucha sus conversaciones. Deja que el tiempo fluya y te llene la cabeza de ideas. Buenas o malas, eso está por ver. Pero que la inspiración te inunde.


7. Pausa en las redes

Cortar del todo es imposible, sobre todo si quieres conservar el movimiento de tus redes. El ritmo bajará, en general. Hazlo tú también. Escribe un post avisando de que estarás menos activa, reduce el número de publicaciones, interactúa lo justo. Será difícil, es una peligrosa adicción. Pero necesario.


8. Papel y boli, lo mejor

Ya sabemos que las pantallas brillantes y el sol de la playa no se llevan bien. Así que mejor aparcamos el móvil, la tableta o el portátil y volvemos al papel y bolígrafo de toda la vida. Además, evitamos el riesgo de que la arena se cuele en el dispositivo y entremos en pánico.


9. Cuidado con recalentarte

Esto sirve para nosotros y también para nuestros ‘cacharros’. Si nosotros nos tenemos que hidratar, los dispositivos tienen que apagarse. Y más cuando les da el solazo del campo o el calor del insoportable verano del Sur. ¡Busca siempre la sombra! Por ti y tu querida tecnología (o, sino, a por el consejo 8)


10. ¡Estás de vacaciones!

Por encima de todo, no olvides que… ¡Estás de vacaciones! Así que tienes que parar. Sí, es complicado y la carga mental de tener que ser productivo hasta en nuestro periodo de descanso es una losa. Sin embargo, es esencial para mente y cuerpo hacer pausas. Escribe a la mañana, desconecta a la tarde. O al revés. Prográmate, pero recuerda meter este punto en tu horario.

Hetero y lectora de LGTBI

El 28 de junio es el Día del Orgullo, de la diversidad, del amor sin fronteras. Una visibilidad necesaria y razón por la que traigo este post, con un objetivo: la reivindicación de los escritores de temática LGTBI. Autores enmarcados en una etiqueta que tan solo se diferencia por incluir estos colectivos como protagonistas y que puede afectar o no a la trama.

Es curioso como en la cultura occidental tenemos menos interiorizados ciertos términos, mientras que en otros están de vuelta de todo. Ocurre en Asia, con el antiguo uso de yaoi en los 70, actualizado a un más aceptado bl (boys love) o, en historias protagonizadas por mujeres, del yuri al gl (girls love).

Vamos tarde, como siempre, pero no por ello nos faltan ganas y búsqueda de representación. Porque, al fin y al cabo, qué son estas historias sino la necesidad de ampliar las miras de los lectores de papel o digital.

Una de las cosas que más me llamó la atención al hablar en ciertos círculos de que me gustaban las novelas/historias/mangas bl, fue la velada sospecha de mi heterosexualidad. Que, vamos, ofensa ninguna, pero que absurdo lo es un rato largo.

Como si no se pudiera disfrutar de una obra de amor entre chicos por lo que se tiene entre las piernas. Claro, es que hasta ahora el colectivo LGTBI no entendía el mecanismo en el 99% de las historias de amor que existen en el mercado… (léase con ironía)

No hablamos de los gustos o identidades individuales, sino de la representación, la visibilidad, el ver personajes del colectivo inmersos en una investigación de detectives, teniendo una cita, parándole los pies a un villano psicópata o, simplemente, comiendo palomitas en el sofá.

Hay grandes autoras y autores de temática LGTBI, con historias que se clavan y hunden en el corazoncito. Escenas tórridas, violentas, de misterio o con criaturas paranormales. Los géneros y subgéneros son los mismos. La única diferencia: el foco del protagonista, que aporta más diversidad. Y punto.

Así como hay maravillosos escritores LGTBI, vengo a poner el foco en la materia prima nacional. ¡Sí, hay bl/gl español! ¡Y es una pasada! Ahora parece que grandes editoriales comienzan a hacer hueco, como Harlequin, mientras que pequeñas siguen dando un impulso, igual que Kakao Books. Por ello os propongo una pequeña muestra de lo que ofrece el mercado nacional a día de hoy.

Tenéis varios links en este tuit de las FujoshiSis (Gracias a Roser por aportar en este listado). Y, al final del post se encuentran los links para haceros con alguno de ellos.

En serio, dadles una oportunidad.

¿Habéis leído novelas de temática LGTBI? ¿Conocéis más que me podáis recomendar? Si pasáis material, prometo una segunda entrada del tema.

Palabra de amapola.

LINKS

Azahara Vega. La promesa del Alfa

Lena Wolf. Imposible

Maiko Pink. Amor oculto

Fabián Vazquez. La búsqueda del perdón

Roni Green. En el armario

Susanna Herrero. El chico de la última fila

Julio Marín. El chico del corazón blandito

Nisa Arce. Las reglas del juego

Roser A. Ochoa. Seamos una familia

Nut. Juegos de amor

Nayra Ginory. A través del sexo

Alex Sánchez. Rainbow Boys

Bry Aizoo. Fantasía a cuatro manos

Elsa García. Si no es contigo, no es

Iñigo Aguas. Los cuerpos de la habitación roja

Paula Gallego. 7 semanas en París

Clara Duarte. Cada seis meses

PS: Yo también aporto mi granito con ‘Solo quiero devorarte’.

Solo quiero devorarte

‘Solo quiero devorarte’ (Saga Roja 1). A la venta desde el 1 de julio de 2021

Sinopsis:

Cinco pasos: reconoce tu adicción, acéptala, busca una razón para dejarla y prepárate para luchar. Hazlo.

San Petersburgo. La Policía encuentra el cuerpo de uno de los chicos del grupo de desintoxicación que tutoriza Desya. Informan que trabajaba para los Dachnoye y que vendía droga en el Infernum. Pero Desya sabe que no es cierto, y prueba de ello es el mordisco en la mejilla del cadáver.

Tikhon es adicto a la carne humana. Rechazado por los de su especie y viviendo de okupa en casa de su tío, se une al grupo de Desya. Quiere desengancharse. Quiere dejar de matar. Solo que los tentadores latidos del corazón del tutor despiertan sus más oscuros instintos de depredador.

Recuerda, sigue los pasos.

Evita recaer.

Un adicto lo es toda la vida.

El amor no basta para salvar al monstruo.

¿O sí?


Publicación: 1 de julio
Diseño portada: Marta Pena de Cor de Xyz
Correcciones: Antonia Cuenca Honrubia
Papel y digital / Amazon

Estrenamos blog, repasamos proyectos

¡¡Hola y bienvenidos!!

A los que me seguíais en el blog anterior, gracias por continuar por aquí. A los nuevos, espero caeros lo suficientemente bien para que me leáis. Al menos unas líneas. Prometo no pasarme.

Llegamos al ecuador del año, pasado el Solsticio de Verano, casi San Juan, las hogueras con los cambios de estación y más horas de luz ya están aquí. Por ello, me decido a dar un paso y recuperar la idea de escribir, aunque sea un poquito, en el blog. Me he trasladado y aquí seré más concisa. Meno relatos, más artículos e información de novedades, mías y de escritores próximos. Consejos, tips, recomendaciones… ¿Que si me planteo entrevistas? Soy periodista, así que todo puede caer. ¿Voluntarios?

Lo que ahora toca es hacer repaso de mis proyectos, unos cuantos en marcha, otros a punto de ver la luz y un tercero que tiene plazos más amplios.

Lo primero es la publicación de #ProyectoDragón a falta de fecha concreta y nombre oficial. El manuscrito está acabado y enviado la editorial Selecta, de Penguin Random House. ¿Qué es? Romántica histórica, ambientada en Japón, con conspiraciones yakuza e incluye romance LGTBI.

De hecho, este año me lanzo con la novela LGTBI y la autopublicación. Más aún, ¡vuelvo al paranormal! Hay mucho miedo, nervios y emoción. ‘Solo quiero devorarte’, homoerótica urban fantasy. Dos chicos enamorados en un mundo de demonios ambientado en San Petersburgo.

Irá directa a Amazon. ¿Cuándo? La idea es… ¡el 1 de julio! Crucemos los dedos para que la plataforma se porte bien y no dé problemas. Por suerte, tengo un montón de amigas geniales que me dan consejos y me dicen qué hacer pasito a pasito. Prometo contaros la experiencia en un post próximamente.

¡Ah! Lo presentaré al PLA. ¿Que qué es el PLA? También os lo contaré por aquí.

Por último, este 2021 me embarqué en un proyecto muy loco y al que tenía muchas muchas ganas. #ProyectoLotos va ¡¡viento en popa!! Novela escrita a cuatro manos con Roser Ochoa.

También amor entre chicos, fantasía, inmortales, China… Es una pasada el mundo que estamos creando y del que os iremos soltando perlitas. Por aquí también os contaré la experiencia. Si alguien conoce el término ‘danmei’, ya sabe por dónde irán los tiros.

Así que… ¡¡Arrancamos!!

Gracias por seguirme y apoyarme, espero daros material de interés para escritores noveles, autopublicados y en búsqueda de editorial.

Palabra de amapola.

Crónica Sant Jordi 2018

Queridos lectores.

¡He estado en Sant Jordi! ¡HE ESTADO EN SANT JORDI! 
Vale, ya, fin de la histeria, pero
¡¡¡HE ESTADO EN SANT JORDI!!!
Mi cara de felicidad con mis pequeñines

Pues eso, que hace una semana cogí un avión y me planté en Barcelona. Así dicho suena muy improvisado y loco y divertido, pero en realidad era una idea que me rondaba desde el año pasado, cuando Escarlata Ediciones me invitó a ser una más en el stand.
Tras muchos cambios de agenda y arreglos con la compañía aérea, al final pude coger mi vuelo el lunes, 23 de abril, a las 9.30 y aterrizar en Barna a las 11.00, con intención de volver a las 20.30 para Jaén. Es decir, un día intensísimo, pero que sabía con antelación que merecería la pena.
Y tanto que mereció. Uf.
¿Quién no sueña con estar en la feria del libro de Barcelona? ¿Recorrer La Rambla en pleno Sant Jordi? Con las rosas, las novelas y los escritores. ¡Y más aún al otro lado de la mesa! Con tus libros, tus historias en papel, tu bolígrafo favorito y los nervios contenidos tras una sonrisa tensa pero sincera. Pues ahí estaba yo y aunque ya llevaba casi media hora perdida entre novedades de editoriales, no me lo creía.
Yo a punto de coger un vuelo con cara de sobada
Me perdí, claro, tenía que pasar. Estuve casi media hora dando vueltas por ahí hasta que me di cuenta de que iba en sentido contrario. Así que a desandar lo andado. Llegué tarde, pero llegué. ¡Llegué!
Enseguida me encontré con la familia Escarlata, o parte de ella. Ahí estaban mi editora, Scarlett de Pablo, Marta Peña (portadista), y las escritoras Lorena Pacheco y María Viqueira. Luego vinieron Mimi Alonso y Gema Bonín. Así dicho suena todo muy formal, pero enseguida fuimos un montón de abrazos y achuchones y lágrimas. Porque lloré, más que nada porque vi por primera vez en vivo mi última novela \”El lamento de los abedules\”. Y, claro, eso siempre emociona.
Hay vídeo. En cuanto esté disponible edito esta entrada y os lo pongo. Mientras, os quedáis con las ganas. ¡Ja!
Parte de la familia Escarlata. Abajo, Lorena, María, Marta; arriba, Mimi, Scarlett, yo misma, Gema. Women power!!

Había un montón de gente, se pasaban, preguntaban y se interesaban por nuestras mini maravillas de papel. También se vendió y todas firmamos y dedicamos con cariño y amor. Porque de eso estábamos sobradas, al menos ese día.

A mí también me tocó, por suerte me había preparado algunas frases con antelación para que la cosa no fuera repetitiva.

Vale, volvemos al momento histérico un segundo:

¡He firmado mi libro en Sant Jordi en Barcelona!

Ya. Proseguimos.

Ahí estoy yo, muy concentrada en poner una letra detrás de otra
Comimos tarde. Muy tarde. Creo que nos dieron las cinco esperando al tipo de Glovo para que nos trajera unos burritos. Lo triste fue que cuando llegó estaba Gema firmando sin parar como toda una profesional, y nosotras de fondo, zampando cual animales de granja jajajaja. ¡Teníamos HAMBRE! 
Los burritos volaron y nosotras seguíamos de charla y disfrutando como chiquillas con nuestros libros expuestos en el stand de Escarlata. Teníamos el estómago lleno y hacía buen tiempo. O sea, una maravilla.
Pero todo lo bueno acaba, y más cuando hay que regresar a casa, a unos ochocientos kilómetros. El avión llegó con retraso y a las once de la noche ya estaba casi en mi hogar. Agotadísima, pero con una sonrisa laaaaarga larga.
¿Qué más os puedo contar de ese día? Que fue trepidante, emocionante y muy completo. Que me faltó dar muchos más abrazos y estar más rato con el equipo Escarlata, que quedó mucha conversación pendiente, pero que lo recuperaremos aunque sea por el mundo digital.
Mis dos pequeñines, \”Amapola de sangre\” junto a su nuevo hermanito, \”El lamento de los abedules\”. Ays
Fueron poquitas horas y todas nos quedamos con ganas de más. Así que ya estamos todas contando los días hasta el próximo Sant Jordi.

Mientras tanto, yo os adelante que voy a daros el coñazo bastante con mi nueva y brillante y genial novela \”El lamento de los abedules\”, porque es genial, preciosa y estupenda. Y os va a encantar.
Palabra de amapola 😉

El Lamento de los Abedules

Un amor no correspondido. Un amor imposible. Un amor que nunca debería haber existido. El lamento de los abedules se adentra en las vidas de unos personajes, víctimas de su tiempo, cuyos caminos están predestinados a cruzarse.
Mientras un soldado es obligado a retirarse del ejército por una herida incurable, una princesa es sometida a un matrimonio no deseado. Además, a la ciudad llegan una mujer con ideas demasiado avanzadas para su época y un hombre hecho a sí mismo, considerado un extranjero en su propia tierra. Ambos se reencontrarán con su viejo amigo, el conde, que ahora esconde sus sentimientos tras una fachada de indiferencia y todo tipo de excesos.
Sumérgete en el imperio zarista, cuando la era industrial transformaba Rusia y los nuevos movimientos anarquistas estaban a punto de cambiar la historia para siempre.


Editorial: Escarlata Ediciones
ISBN: 978-84-16618-33-0
Páginas: 358
Encuadernación: Rústica con solapas y ebook
Lanzamiento: 20/04/2018

Leer el primer capítulo
Dossier de prensa

Decepciones de Fin de Año – Nanowrimo 2017

Queridos lectores.

Acaba un año y con él me doy cuenta de que NO HE ESCRITO EN EL BLOG EN DOCE MESES. Soy una persona  malvada, perversa, odiosa. Los de Blogger estaban a punto de cerrarme el chiringuito… Bueno, vale, a tanto no llegamos. El caso, que después de tanto tiempo, tendré algo bueno que contaros, ¿no? ¡Sí! Hoy os hablaré de mi experiencia con Nanowrimo porque… ¡Se ha ido a la m*****! De ahí el título del post, por retomar malas costumbres, y tal.
Chan, chan, chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan

En noviembre de 2016 se cumplió un año desde que comencé con un proyecto nuevo, maravilloso y vibrante. Una novela histórica romántica. Me costó lo suyo arrancar y crearle el esqueleto. Al fin y al cabo, no es mi género y cada dos por tres estaba tentada de meter algún fantasma o algún detalle chiquitito casi-ni-os-daríais-cuenta de paranormal. Pero ahí tenía a mi editora, Carla, con su vara cibernética para pararme los pies. ¡Con razón! Porque el resultado merece la pena, de verdad, y no hay nada como salir de la charca para ver que en otras aguas se puede nadar también a gusto.
Al lío.
Que como estaba bastante atrancada con la novela, pensé en darle un buen empujón con el Nanowrimo, el National Novel Writting Moth, esa locura en la que tienes que escribir 50.000 palabras en 30 días, o sea, unas 1.700 al día. Se supone que el objetivo es crear una novela. UNA NOVELA. Es una ida de olla, porque lo que realmente haces en ese tiempo es \”vomitar\” texto, palabras e ideas. Que vienen genial, ¿eh? Pero que luego no lo mandes directo a una editorial PORQUE NO.
Mis turnos de trabajo son distintos a la gente con trabajo normal (periodista de fin de semana, ¿horarios? ¿qué es eso?). En teoría dispongo de mis 5 días a la semana para la escritura, que debo complementar con otras tareas. Digo en teoría porque nunca nunca son reales. Pero, vamos, que se intenta. 
Mirad, en mi ingenua ilusión hice una portada y todo (título inventado a bote pronto)
Cogí la calculadora. Con una media de 2.000 palabras al día, podía llegar. Me cronometré. Puedo escribir 1.000 palabras por hora. Incluso borrando alguna frase, corrigiendo y siendo coherente con la historia. Vaaaaaale, algo más de una hora… Así que pensé: \”Oye, esto es dedicarle una mañana o una tarde entera, fácil, ¿no?\”. Pues no, por supuesto que no.
He de admitir que soy bastante caótica y desorganizada para escribir. O sea, un desastre total. Si me da la \”venada\”, puedo engancharme durante horas, pero cada vez es más complicado desconectar 100 por 100. Admito que en muchas ocasiones fue culpa mía, que lo dejaba para más tarde o pensaba \”bah, a lo largo de la semana lo recupero\”. Pero llega un momento en que es IRRECUPERABLE.
Empecé floja. Apenas unas miles de palabras sueltas en una semana. Sin darme cuenta, tenía que escribir 6.000 palabras extra para llegar a la maldita rayita que el Nanowrimo me mostra en su perversa oscuridad azul ynaranja.
Aquí mis \”stats\”
Triste. Muy triste. Llorad conmigo
Pues eso. Para llorar. No llegué a la asquerosa línea diagonal ni una sola vez. NI UNA (insertar palabrota) VEZ. Pero no me voy a deprimir. Ya me planteé desde un principio la posibilidad de no llegar. Seguramente ese fue mi error. Si desde el primer día me hubiera hecho un calendario, con mis objetivos marcados en rojo, con un horario fijo para estar solo SOLO con el scrivener, habría llegado. Lo sé porque físicamente puedo hacerlo. 
También es verdad que no es un tema solo de velocidad de dedos. La cabeza tiene que estar donde tiene que estar. Y todos los que nos hemos enfrentado a la hoja en blanco sabemos que no es fácil, que un día podemos sentir que la inspiración fluye por el teclado y otras, en cambio, se atraganta. 
Es posible que suene a excusa (según me han dicho soy muy dada a dar excusas a la primera), pero el hecho de escribir un género que no domine me afectó. Ponedme unos vampiros en los suburbios de una ciudad y algún cadaver (oh, wait, esa historia ya la tengo escrita). Ahí estoy feliz como una perdiz. Pero meterme en San Petersburgo en 1880… es complicado.
Ignoré desde un principio el objetivo de Nanowrimo, el de expulsar palabras, a veces sin ton ni son, pero que pueden ser útiles más adelante. No, me niego. Lo mío tenía que ser un capítulo, abierto a posibles cambios, pero con sentido para la continuación, congruente con el personaje y el contexto. Así que de vez en cuando me tocaba parar, abrir Google, buscar música de la época, poetas de la época, ópera de la época, ropa de la época… Bueno, ya sabéis a qué me refiero.
El Nanowrimo es ideal para subir fotos en blanco y con hastags guays de escritor #dándolealatecla
Así que, sí, lo admito, he sido la decepción de los señores que crearon Nanowrimo, apenas aporté palabras al montón que soltaban a nivel nacional y, luego, mundial. Pero, ¿sabéis qué? Me importa un pepino. Porque escribí. ¡Escribí! Durante un mes, cada equis tiempo, cogía el portátil y me obligaba a poner algo, aunque fueran unas frases con lógica, con su sujeto y predicado. Y me encantó. Volví a pillarle el ritmo a la novela. Dos meses atascada en un capítulo y llegué hasta el 12. ¡El 12! En principio la novela tiene  16, así que para mí eso fue una barbaridad.
Locurón total, mi novela avanza.
Sé que estoy haciendo muy feliz ahora mismo a una personita si digo que espero tenerlo casi acabado para Navidades. Así 2018 sería de corrección, maquetación y… cosas chulas molonas.
Por lo tanto y en definitiva, aquí va mi mensaje: Nanowrimo está bien para obligaros a poneros frente a la pantalla y sacar eso que tenéis dentro y necesita salir sí o sí. No es para escribir una novela, no os engañéis, es para un manuscrito, unas ideas o un posible proyecto. Para algunos la palabra \”obligar\” no sonará bonito, pero es lo que hay si amamos esta profesión, porque los libros no se hacen solos de la noche a la mañana y requieren mucho mucho muchísimo trabajo.
Aprovechad los Nanowrimos, pero que no sean solo en noviembre, también en diciembre, enero, febrero… ya me entendéis. 
¿Y vosotros? ¿Os habéis apuntado al Nano este año? ¿Cómo os ha ído? Más penoso que yo no, seguro. ¡Os reto a demostrarlo!
Os iré avisando de cómo va la novela de nombre misterioso.
Palabra de amapola 😉
#hablandodearboles #nanowrimo2017 #dramasdeunescritor

Decepciones de Año Nuevo

Queridos lectores.

Sé que el Año Nuevo está bastante avanzado, pero este es uno de esos post que he ido posponiendo y ¡ya no puede seguir así! ¿Adivináis de qué va la cosa? Seguro que sí, al menos si habéis seguido mis últimas publicaciones: El Reto de Lectura 2016. ¿Que qué ha pasado? Pues que ha sido un desastre. Sí, una M con mayúsculas. Ha caído un mito, una leyenda, la \”Enara, Devoradora de Libros\” ha perdido su título para ser la \”Catadora de relatillos\”. Ays.

¡Ocho libros! ¡En un año no he leído más que ocho míseros libros! Lo sé, es para pegarme muy fuerte. De hecho, puedo hasta poneros los que sí me he leído (con enlace a la reseña en Goodreads):
Amor Oculto, Maiko Pink
Arlia, Entre mundos, Scarlett de Pablo y Alexia Goher
Arlia, la luz robada, Scarlett de Pablo y Alexia Goher 
Mierda en mis tacones, Lorena Pacheco (Reseña pendiente, pero MOLA)
Sombra de Vampiro, Bella Forres (No pienso reseñar tal basura)
El Guardián invisible, Dolores Redondo
El libro del cementerio, Neil Gaiman
Y… Amapola de sangre, pero ese es trampa, porque lo escribí yo.
Qué triste…
Aquí tenéis la lista completa de mis decepciones durante doce meses. Una detrás de otra. ¡Es que además ni siquiera he seguido los condenados números! La mitad son novelas que me encontré por el camino.
Ahora toca analizar la situación, descubrir cual ha sido el problema, por qué no he podido dedicarle unas páginas a cada libro antes de acostarme o en los ratos muertos frente a la televisión. Bueno, todo serían excusas. Cansancio, sueño, pereza, hambre… Bueno, lo último no.
En resumen, la próxima vez que me meta en retos locos, mejor pensar un poco antes. Porque ¿acaso creéis que esto me detendrá? ¿Que una bofetada de la realidad me hundirá? ¿Que me quitará las ganas de leer? ¡JAMÁS! Solo seré más realista. Así que empecemos con algo más calmadito.
Doce libros. Doce meses. Suena bien, ¿no? (sin querer imitar ninguna causa televisiva) Bastante asumible. Pero démosle un toque para hacerlo más difícil (como si eso fuera a hacer el reto más divertido, claro que sí): Que cada libro no lo escoja yo, sino vosotros. En algunos pondré opciones, en otros será \”veda libre\”. Depende de la excepción, porque claro que hay una excepción, unas normas a seguir, y están reflejadas en el siguiente infográfico de HuffingtonPost:

Así es. Un mundo de oportunidades cada mes. El primero ya lo tengo fichado. Lo siento, pero llegáis tarde. El género es ciencia ficción militar, ya os escribiré mis avances con la nueva aventura.
Quedan pocas semanas para el mes de febrero, entonces volveremos a vernos las caras. Sacad vuestra lista de libros extraños, que estoy deseando pillarlos. Podéis anotar vuestras recomendaciones según avancen los días en los comentarios de esta entrada o en mi Facebook. Prometo cumplir, esta vez sí.

Palabra de amapola.

Regalo pre-navideño

Queridos lectores,

Se aproxima el final de año, y con ello… ¡Las Navidades! Así que aprovecho la ocasión para desearos unas pre-fiestas maravillosas y con regalos y con alegría y familia y amigos y amor y cariños y algo de alcohol, of course 😉

Ya ha llegado la Navidad a San Sebastián, concretamente, a Alderdi Eder

Os muestro una imagen de cómo han llegado también las fechas festivas a mi querida San Sebastián. La comunidad de vampiros está preparando una celebración especial, aunque los cazadores se van a encargar de tenerlos a raya, así que tranquilidad a los visitantes y habitantes de la ciudad. (Aquí hay una historia oculta, fijo. Tengo que pensarlo)

Este año no podré ir a ver en directo las luces del Bulevar por obligaciones laborales, así que si alguno de vosotros puede disfrutar de ellas, por favor que me mande fotos para darme ENVIDIA y odiaros a muerte. Bueno, vale, no. Solo un poquito.

Mientras preparáis el papel de envolver de colorines y adecentáis el árbol, os dejo un pequeño regalo. En realidad ha sido una sorpresa con mayúsculas. Es decir, una SORPRESA para mí. La genialísima escritora Lorena Pacheco ha creado un booktrailer de Amapola de sangre. Y ha quedado… Wow.

Se ve Donosti, Ariadna, Daryo, colmillos y… lo otro también (guiño guiño). Y es 💜💜💜

Mejor vedlo vosotros mismos. Espero que os guste la mitad de lo que a mí me ha gustado, que ya es mucho. *_*

¿¡Verdad que mola?! Podéis dejar algún comentario al respecto aquí o en Youtube. ¿Qué os han parecido los personajes? ¿Y los pelos de Daryo? ¿Estaba Luc por ahí? Y mi Ari correteando, tan asustada y tan adorable.

Espero antes de fin de año daros alguna sorpresilla más, mientras tanto seguiré escribiendo y trabajando. Prometo dedicarle más tiempo al blog, que sí, que lo tengo abandonado, y tal vez darle caña a alguna sección nueva u otro contenido extra… Ya veremos.

Palabra de amapola 😉

¡Feliz pre-Navidad!

Valoración Reto Lector 2016: Desastre pero avanzamos

Queridos lectores,

Estamos a comienzos de julio y ya va siendo hora de hacer una valoración seria sobre el Reto de 50 libros en un año al que decidí lanzarme de cabeza nada más empezar el 2016.

Os adelante que va mal, muy mal. Una imagen vale más que un porrón de palabras:

Esto es lo que llevo de lectura. Falta un libro, pero sigue sin ser suficiente 😦

La lista completa de deseos está en Reto 50 libros para 2016, y es más que evidente que no voy a llegar. Ya, ya, lo sé, lo sé; soy un desastre. No os apiadéis de mí. Enara de la Peña, conocida entre sus familiares y cercanos como la devoradora de libros, está perdiendo facultades. Qué se le va a hacer, mis horas de ocio se debaten entre la lectura, darle al teclado y mirar el techo, porque todos tenemos derecho a unos minutos perdidos de mirada al vacío.

Al menos estoy realmente contenta con lo leído y lo pendiente. ¿Acaso lo importante no es disfrutar de ese ratito entre palabras ajenas? Pues son momentos más que satisfactorios.

Neil Gaiman y El libro del cementerio ha sido una maravilla, con ilustraciones de Dave McKean. Disfrute total
¡Ah! Y también tengo (me han regalado) el cómic *_*

Otra de las razones por las que mi lista de lectura va a ritmo patata es porque tengo la manía de incumplir las listas. Hay algunos títulos que he tenido que añadir a la entrada original y al terminar el año seguro que habrá más. No puedo evitarlo, es ver un libro que me gusta o llevo tiempo buscando o me llama la atención y… ¡Tiene que ser mío! Aquí una pequeña muestra de mis adquisicones inesperadas desde inicio de año:

Sorpresas que tuve que añadir OBLIGATORIAMENTE a mi biblioteca

Scherzo de Estefanía Jiménez, Monstruos de Jorge Cienfuegos y Arlia 2 de Scarlett de Pablo y Alexia Goher están entre mis actuales imperdibles. Sé que no serán los últimos. Todos ellos tienen una explicación, ¡lo juro! Conocí a Estefanía en el Encuentro de Armilla y me forzó amistosamente a adquirir su novela. Es broma, necesitaba un pisapapeles y… ¡Es broma! La autora es un cielo de mujer y nada más leer las primeras líneas de la novela supe que merecía la pena tenerlo en papel.

Jorge Cienfuegos ha publicado este año Monstruos, de Escarlata Ediciones (mi editorial, no tiene sentido ocultarlo a estas alturas). La portada es una pasada, leí el principio en la web de la editorial. Vampiros, misterios, sangre… Nada más que añadir: ¡Mío!

Por último, también me compré Arlia, la luz robada, la segunda parte de Arlia, entre mundos. Tal como terminó la primera novela, agradezco a sus autoras que no tardaran en sacar la continuación. Porque Jake es mucho Jake y todas necesitamos un Jake en nuestras vidas. O un Justin, pero más un Justin del segundo libro. Aunque Jake sale mejor parado. Sí, Jake siempre gana. Jake. Ehm.. ¿de qué hablaba? ¡Ah! Eso, que gracias por sacar la segunda parte que estoy leyendo actualmente. Mejora, mejora mucho. En cuanto lo termine os lo cuento en Goodreads.

¡Claro! No sé si os he contado que tengo cuenta de autora en Goodreads. Aquí está mi perfil de escritora y al final del post os pongo los enlaces con las reseñas que he ido subiendo.

Habrá más, palabra de amapola 😉

Reseñas en Goodreads de lo leído:

El Guardián Invisible, Dolores Redondo

Amor Oculto, Maiko Pink

Arlia, Entre Mundos, Scarlett de Pablo, Alexia Goher

El libro del cementerio, Neil Gaiman

Por cierto, ¿cómo os va a vosotros con el Reto? ¿Bien? ¿Mal? ¿Queréis compartir lágrimas y kleenex? Comentadme abajo vuestra experiencia personal, puede que tengamos gente suficiente para un grupo de apoyo o algo… Digo yo.