Ana Idam: «Escribir fantasía y homoerótica son un reto en sí mismos»

Ana Idam es escritora autopublicada que, admite, goza de cada historia que escribe. Con ocho novelas a sus espaldas, sin duda la romántica es su entorno natural y Siesta para Dos es la prueba de su éxito.

Este año 2022 ha sido en el que se ha atrevido a dar el paso y contar una historia de amor entre chicos, con Galicia de fondo y el aprendizaje para dejar atrás lo malo y hacer hueco a lo bueno de la vida, que es mucho. Y más si viene en una hamaca para echar la siesta.

Sus inicios fueron con la romántica erótica con Noches sin Luna, en 2015 y probó también con la fantasía con Xadia la lectora de Sangre. Su saga Dreamers arrancó en 2020 y continúa trabajando en ella. Eso sí, promete regresar con más historias BL.

Un millón de gracias por contar conmigo y ceder este espacio con mis experiencias y novelas.

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

La primera vez que leí BL fue un fanfiction y en el foro de Crepúsculo, en el año 2009 más o menos. Vengo del mundo del fandom y allí, además de escribir, leía todo lo que podía y llamaba mi atención. 

Siesta para Dos ha sido tu primera historia publicada del género, ¿habías probado antes a escribir algo similar?

En Noches sin Luna hay un personaje secundario gay, y aunque me pidieron su historia no me veía capaz, no sabía si iba a poder darles lo que pedían, supongo que porque al principio te basas más en tus propias emociones, y escribir sobre dos chicos, aunque me gustaba leerlo, me provocaba inseguridad. 

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Me preparé para no llegar a tantos lectores como había llegado con mis novelas anteriores. En una mesa redonda online, en la que debatían sobre este tipo de literatura, hablaban de ello, de que las escritoras de romántica hetero que habían escrito gay habían bajado en lectores, así que, preocupación no, porque no vivo de esto. Miedo a sentirme juzgada tampoco, de hecho me sentí orgullosa de haberlo escrito, los miedos que sentí fueron los de siempre, no por ser BL, sino porque cada vez que saco libro… me cago pata abajo , me muero de nervios y el miedo está siempre agazapado(porque no guste, porque ataquen la historia y me duela…, lo que pasa cuando te expones, vamos). Pero es que pasó justo lo contrario, imagina la sorpresa, me abrumó la acogida de la historia como pocas cosas en esta vida. 

—Dime un autor o autora que admires del género.

Anyta Sunday me gusta mucho, y las historias de Anny Peterson y Susanna Herrero del género me han encantado.

¿Qué respuesta has recibido de tus lectoras habituales tras publicar Siesta para Dos?

Como he dicho, todavía me siento abrumada por la acogida, esperaba que muchas de ellas no lo leyeran, porque aunque es romántica hay quien se frena con el BL, pero me sorprendieron, los acogieron con cariño absoluto, desbordante.

Escuchar sus voces y sus coletillas, su forma de hablar, sus porqués, es algo que me encanta del proceso creativo

—Galicia, dos chicos con un pasado, una hamaca… ¿Cómo surgió la idea que terminó en novela?

Ay… que me da la risa, mi marido todavía se acuerda porque íbamos los dos en el coche y a mí empezó a hormiguearme el cu… trasero. Brutal ese momento. 

Veníamos de ver a mis hijos en el camping, que estaban con su tía, y estaba atardeciendo, en Galicia eso es casi las once de la noche, por la ría de Muros. El paisaje es maravilloso, vi una casa en lo alto que debía de tener unas vistas como la casa de los artistas, y se desató todo, ahí iba a ir alguien que necesitaba esconderse del mundo. Lo que me pasó en ese momento de chispazo traté de trasladarlo a mi tendencia a hacer historias chico/chica. Ella iba a ser la escritora, pero no quería, no me dejaba pensar en ese personaje de forma femenina. Entonces—me dije—la dueña del bar en la pequeña playa… Y no, tampoco podía pensar en más allá si ponía ahí el personaje femenino. Supongo que desde el principio ya me estaban contando quienes eran, y me desestabilizaban a la par que me emocionaban, lo que hizo que se me pusieran unos nervios enormes porque entre tanto alborozo loco y creativo, había una fuerza que me gritaba que no iba a saber hacerlo. Tengo que agradecer tanto a mis ceros, a mi lectora de sensibilidad gay que me orientó tanto en mis puntos débiles, porque sin ellas la Siesta no sería lo que es.

Que fuera una hamaca bajo la parra/viña fue porque es mi lugar favorito del mundo cuando necesito estar tranquila. 

Has pasado de la fantasía a la romántica y ahora a la homoerótica, ¿en qué género te sientes más cómoda?

En romántica, es el género que fluye, aunque siempre trato de ponerme retos, me siento muy cómoda. Fantasía y homoerótica son un reto en sí mismos.

¿Te planteas una continuación de Siesta para Dos? ¿O en publicar más historias BL?

Continuación no, de hecho por eso tiene ese final, ese epílogo. No descarto que surjan relatos con ellos, pero no continuación. Y sí, tengo en mente (y ya en papel) un nuevo proyecto BL que me emociona muchísimo, casi tanto como Siesta, porque aunque no los puedo escribir, no dejan de presentarse y contarme cosas. Escuchar sus voces y sus coletillas, su forma de hablar, sus porqués, es algo que me encanta del proceso creativo. 

—¿En qué proyecto estás inmersa ahora? 

Mi prioridad ahora mismo es terminar Dreamers. Estoy en proceso de corrección del cuarto y en creación del quinto, todo a la vez. 

—Hablemos de cifras. ¿Te ha dado la novela alegrías suficientes para considerarte mileurista autopublicada?

¡Ayyy! Alegría es lo que yo me río con esto, porque como es una afición preciosa, tampoco lo espero. No, no he llegado a esa etiqueta jamás, no he sido mileurista ni siquiera en un mes de lanzamiento que es cuando más se lee. Siesta para dos ha sido el más potente seguido de Presente. Pasado tú y Dreamers, moja tus sueños en café y despiértalos, pero no he alcanzado la cifra. Si alguna vez llego, igual me da un telele, ¡¡¡jajajaja!!!

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Azahara Vega: «Fue mi madre quien me dijo que escribiera un romance entre dos hombres»

Ha publicado en Amazon, bajo los pseudónimos de Azahara Vega, Ursula Brennan y Sheyla Drymon. Escritora incansable, es ourensana nacida en 1983 e Ingeniera Técnica Agroalimentaria. Su gran pasión siempre ha sido escribir hasta crear novelas intensas, con magia, humor y tensión sexual.

Toda una profesional de la romántica en lo paranormal, con el gran éxito de su serie SoulMate, últimamente se ha embarcado a probar nuevos géneros como el de terror o la novela negra.

Ha participado y coordinado antologías, además de formar parte de mesas de debate sobre romántica, paranormal, blogs, lectoras y booksgramer, entre muchos otros.

Siempre agradece un comentario o que los lectores se pongan en contacto con ella para transmitirle sus impresiones.

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

La primera vez que leí una historia BL fue en Fanfiction, un fic de Harry Potter. Me sorprendió muchísimo, así que pregunté en la tienda de manga a la que iba si tenían manga de este género y me indicaron que sí, que tenían yaoi. Mi primer yaoi fue Gravitation y guardo los tomos como un tesoro. 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

Mi primera novela romántica gay fue Adicción a la noche. La escribí en 21 días, fue comenzar y no poder parar hasta que la terminé. 

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

No, no sentí ningún tipo de preocupación por escribir romántica gay, es más, fue mi madre quien me dijo: escribe una novela de amor entre dos hombres. Desde ese día procuro que en todas mis novelas aparezca una pareja gay porque creo que hay que dar visibilizar al colectivo. Y eso que algunas lectoras se han quejado que siempre hay gays en mis novelas, ante eso considero que, con más motivo, hay que incluirlos en las historias, pero no como secundarios sin importancia o como mera anécdota, si no mostrando sus preocupaciones, sus miedos, los problemas a los que se enfrentan en muchas ocasiones. 

—Dime un autor o autora que admires del género.

No me puedo quedar con un solo autor o autora, me encanta cómo escribe: Kim Fielding, Andrew Grey, Amy Lane, Nisa Arce, J.R.Loveless, Fabián Vázquez, Roser A.Ochoa, Enara de la Peña…

Has publicado con varios seudónimos, como Sheyla Drymon y Ursula Brennan, pero con el BL y la erótica ya no. ¿No tienes miedo a ‘salir del armario’?

Publico como Sheyla Drymon y Azahara Vega, actualmente. Ya no publico como Ursula Brennan y algún día pasaré las novelas de ese seudónimo a Sheyla Drymon. Como ya respondí en otra pregunta, en todas mis novelas, o en casi todas, incluyo una pareja gay, o más de una. Y no, no tengo miedo, hay lectoras que se han quejado pero ante estas quejas lo que haré es seguir escribiendo como hasta ahora.

—Escenas de sexo, ¿te gusta más leerlas o escribirlas?

Depende de la escena de sexo, he leído novelas como Bruto que no hay sexo explícito y la historia es preciosa. Tengo novelas con más escenas de cama que otras, unas más explícitas que otras, es lo que pida la historia o los personajes. Como lectora me he encontrado novelas que he tenido que pasar páginas porque ya me aburría tanto sexo. 

Sin duda, lo paranormal es lo tuyo, en los que juegas con la idea de la masculinidad más allá de la primera impresión, criaturas oscuras pero románticas… ¿Qué tal con el resto de géneros?

Escribo lo que las musas me vayan susurrando. Hay días que me apetece más paranormal (que es uno de mis géneros favoritos, junto con el orc romance, el monster romance o el scifi romance) pero en otros momentos me llama más la contemporánea, sobre todo si tiene muchísimas escenas de humor. Por el momento he escrito: comedia contemporánea, suspense romántica, paranormal romántica, viajes en el tiempo romántica, scifi romántica, fantasía urbana romántica y fantasía romántica. Hasta tengo un libro ilustrado infantil y un recopilatorio de relatos de terror. En un futuro espero poder escribir una historia de orc romance y de monster romance. Leo mucho en inglés y estos dos géneros los he conocido hace poco y me encantan.

¿Crees que tus lectoras de erótica se sienten cómodas con el BL o es para otro tipo de público?

Creo que la mayoría de mis lectoras se sienten cómodas con mis novelas, con todas ellas, tengan parejas gays o heterosexuales. Recordando solo he tenido 3 quejas directas que me llegaron a la bandeja de mensajes de mi Facebook. Habrá novelas que gusten más que otras, y mis lectoras tienen la absoluta libertad para indicar lo que les gustó y lo que no les gustó, es más, lo agradezco porque voy tomando nota de muchos de los consejos que me dan para mejorar con cada novela. 

—¿En qué proyecto estás inmersa ahora? 

Ahora mismo estoy preparando la segunda parte de Warrior Serpiens, escribiendo una histórica romántica ambientada en la Regencia y puliendo los primeros capítulos de mi segunda novela scifi romántica. 

—Hablemos de cifras: ¿Se puede vivir de publicar novelas?

Es complicado pero con mucho esfuerzo, dedicación y preparación sí se puede. Hay que escribir cada día, pero no solo es eso: las portadas son muy importantes al igual que la corrección de un manuscrito. Si alguien quiere vivir de la escritura le recomiendo que planifique bien el trabajo, debe mentalizarse que el dinero no viene del cielo y que habrá que trabajar todos los días, aunque sea un poco. Habrá que hacer publicidad en los grupos de Facebook, en Twitter… en todas las redes sociales que pueda. Hacer lecturas conjuntas para animar a las lectoras a leer la novela y que dejen comentarios. Nunca hay que pagar por una reseña o un comentario.

—¿Algún consejo más?

Hay que saber que hay géneros que venden más que otros. En España, por ejemplo, vende más la comedia contemporánea romántica, en EEUU ahora mismo es el scifi romántico y el monster romance. Ah, antes de que se me olvide, recomiendo que registren todas sus novelas, aunque sea a través de SafeCreative, es esencial proteger las novelas que vayan escribiendo.

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Aura: «Con el BL descubrí una comunidad que me hizo sentir bienvenida por primera vez»

Aura entró en el mundo del Fanfic para no salir de él e ir más allá. Esta mexicana amante de la lectura y el BL (BoysLove) comenzó a compartir sus historias en plataformas como Wattpad o AO3, en especial las protagonizadas por psicópatas sexis como Hannibal (Mads Mikkelsen).

Licenciada en Diseño Gráfico, además de la escritura también disfruta de la creación de la portada y la maquetación de la obra, lo cual hace que el proceso sea muy personal.

Hace un año que decidió tomarse en serio su proyecto de ser escritora profesional, con la publicación de Lluvia de Oro (ed. Coven), novela BL histórica omegaverse, donde las apariencias engañan y los líos de familias poderosas están asegurados. También participó en una compilación de relatos de amor entre hombres inspiradas en la mitología griega en Amor Omnia Vincit.

«Mi sueño es un día poder vivir de escribir lo que amo. Aún tengo un largo camino que recorrer, pero realmente lo estoy disfrutando»

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Tendría unos 14 años, estaba en la Secundaria y acababa de descubrirme como friki/otaku junto con mis amigas. Una de ellas, que era dos años mayor, nos llevó un DVD pirata con la serie Gravitation y ahí todo cambió. No sé que había en el BL que era tan distinto al romance que solía disfrutar, pero lo que fuera me cambió para siempre. Desde ahí caí en un ciclo de ships que continua hasta nuestros días, me introdujo al mundo de los Fanfics y también a mangas como Loveless, Okane Ga Nai, Haru wo Daite Ita y me abrió las puertas a una comunidad que me hizo sentir bienvenida por primera vez en mi vida. Para mí el BL siempre ha sido una experiencia muy gratificante. 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

Oh cielos, no lo sé, si hablamos de Fanfics probablemente mi primera historia fue uno muy tóxico de Harry Potter entre el mago titular y Tom Riddle. En cuanto a historias originales, hace un tiempo tenía un proyecto de Web cómic llamado Ley de Ohm. Era la historia de dos hermanos que empezaban su carrera como superhéroes, uno de ellos descubría que estaba enamorado de su mejor amigo de la infancia y entraba en negación por el peso de las expectativas de sus padres de ser el perfecto modelo de rectitud. Mientras, su hermana se enamoraba de un villano y debía decidir si la vida que le habían impuesto era realmente lo que la hacía feliz. El proyecto nunca despegó como cómic, pero he pensado retomarlo como una novela ilustrada en el futuro cercano.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Es decir, claro, cuando era más joven. También eran otros tiempos, no era tan abierto como es ahora, no había la misma tolerancia y las voces que pedían estas historias eran pocas y muy dispersas. Pero debo admitir que si bien estoy orgullosa de mi trabajo no creo que sea para todo el mundo, las novelas que escribo en género BL no son algo que, por ejemplo, comparto directamente con mi familia o mi esposo, solo el logro de haberlas completado y publicado. No sé si es miedo lo que me lleva a dejar esa línea, pero espero un día pasarla de largo o bien publicar algo que sea menos controversial en mi hogar.

—Publicas con seudónimo, ¿te planteas más adelante firmar con tu propio nombre?

No, realmente no. Mi sueño es escribir una serie de novelas de fantasía que tenga impacto internacional. Sé bien que un nombre latino como el mío podría ser difícil de vender en mercados extranjeros, así que un seudónimo es algo muy práctico en cuestiones de marketing. Además ayuda a mantenerte un poco separado del trabajo y la experiencia me ha enseñado que esas barreras son muy útiles, quizás algún día aprecie que estén ahí.

—Dime un autor o autora que admires del género.

Pues Yun Kouga, la autora de Loveless, siempre me encantó, su estilo de dibujo me pareció siempre muy cautivador y sus historias creativas, quizás en exceso dramáticas o misteriosas. También me gusta mucho pensar en la autora de Gravitation, Maki Murakami. Admiro mucho su compromiso con la serie que le dio fama, no sólo escribió el manga, un día despertó y dijo, «bueno si van a dibujar hentai de mis chicos, mejor lo hago yo misma y me quedo el dinero, escribiendo así lo que yo considero el material spin off canon más intenso en la historia», haha. Fue tan popular que la llevó a continuar la historia en una secuela. Hay algo que admiro sobre ese compromiso.

Lluvia de oro es una historia de época enmarcado en el género omegaverse, lo cual es más conocido para lectoras de mangas yaoi clásicos que para las de novelas. ¿Cómo ha sido la respuesta de la gente? ¿Has tenido que añadir explicaciones extra sobre alfas y omegas?

Siempre trato que el contexto se entienda dentro de mis historias, sin embargo, el público de Lluvia de Oro surgió de gente que ya estaba familiarizada con el género, así que no fue necesario dar muchas justificaciones al respecto y pude enfocarme en otras cosas.

—¿Cuál fue la idea que te animó a escribir Lluvia de oro?

Una amiga, PureJoysGirl, escribió un FanFic maravilloso que eventualmente convirtió en una novela omegaverse BL llamado Overcoming. Era un drama, hermosamente construido omegaverse victoriano de más de 60 capítulos que me mantuvo al borde del asiento durante meses. El contexto me parecía tan extraordinario, siendo fan desde siempre de novelas como Orgullo y Prejuicio o Cumbres Borrascosas, además de novelas históricas de romance mucho más modernas de autoras como Tessa Dare. Esta última escribiendo romances victorianos que me encantaron al punto que en homenaje los protagonistas de una de sus novelas le di a los padres de mi protagonista Alfa, Louis, una historia sospechosamente similar.

¿Sientes que recibes mejor respuesta de lectoras latinoamericanas o de fuera?

Hemos tenido una muy buena respuesta en latinoamérica, la historia no existe en inglés en este momento, pero hemos recibido apoyo de lectoras latinas en países de habla no española.

¿En qué proyecto estás trabajando ahora mismo?

Estoy inmersa en varios proyectos. Deseo revivir el proyecto de Ley de Ohm como una novela, así que estoy replanteando la historia y el desarrollo de los personajes. También estos escribiendo Espuela de Caballero, la segunda parte de la serie a la que pertenece Lluvia de Oro, si bien los protagonistas son distintos. Mi proyecto principal es una novela de fantasía, un retelling de La bella y la bestia en que Bella y Lumière se enamoran, Bestia no siente atracción por las mujeres y acepta su vida como criatura sobrenatural antes de encontrar el amor con un pirata retirado.

—Hablemos de cifras: ¿Se puede vivir de publicar novelas?

Yo no he tenidos los recursos económicos para darle mas difusión a mi obra, pero ambas publicadas se han agotado en las preventas realizadas para las impresiones de lujo y me han permitido generar ingresos suficientes para cubrir los gastos de producción, envío y mantenimiento del sitio web y la tienda en línea. Con más recursos no dudo que fuera viable vivir de publicar novelas. Desafortunadamente, empecé muy tarde en esto y tengo responsabilidades económicas, si hubiera empezado cuando vivía con mi madre quizás habría podido invertir más desde un inicio.

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Hendelie: «Empecé a usar seudónimo para no perder mi trabajo en un colegio de monjas»

Seguro que os suena su nombre: Hendelie. Mujer todoterreno, en redes es imparable. Se describe como correctora anarquista y también escribe BL. Lleva ya desde 2011 dando a conocer sus historias, tanto en plataformas de lectura gratuita como por autopublicación.

Novelas, relatos, fanfics o cuentos, siempre busca probar nuevos estilos, eso sí, dirigido a un público adulto. Su última novedad, A contratiempo, continuación de Acordes rotos, es la muestra de su obsesión por la música y el romance entre hombres.

También ha tocado fantasía épica con Fuego y Acero, y la fantasía urbana con drama social como telón de fondo en Flores de asfalto: El despertar. Promete algo muy especial para 2023.

En su Twitter dice que habla mucho de música y Dragon Age, y de más cosas. ¡Todos a seguirla!

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Como muchas de nosotras, descubrí algo similar al BL leyendo las Crónicas Vampíricas de Anne Rice. Mucho después, en torno a 2006-2007 entré en el mundo del fanfiction y una cosa llevó a la otra. En 2010 empecé a colaborar con la revista digital Yaoi Niwa y hasta hoy ☺ 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

La primera historia larga fue Fuego y Acero, aunque antes había escrito varios relatos cortos con elfos, ángeles y demonios, jóvenes bohemios del siglo XIX…

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Sí, sin duda. Cuando empecé a publicar trabajaba de profe de extraescolares en un colegio de monjas (!) y tenía claro que iba a usar seudónimo. No quería que me relacionaran con ese tipo de literatura haciendo una búsqueda en Internet porque, por más que me pesara, eso podía hacerme perder el trabajo. También es verdad que yo empecé hace 10 años y ha llovido mucho, espero que ahora sea distinto. Ojalá las monjas lean más BL ahora que entonces.

—Aún usas seudónimo, ¿te has planteado publicar con tu verdadero nombre BL?

La verdad es que no. Son muchos años siendo Hendelie y la gente que me conoce como escritora ya está acostumbrada, aunque muchas saben cómo me llamo. Con el tiempo todo se va diluyendo y ya no tengo ningún anonimato, pero creo que sigue siendo más fácil que la gente interesada en mis escritos me encuentre por Hendelie, que es un nombre ya con cierto recorrido.

—Dime un autor o autora que admires del género.

Bry es mi autora de BL favorita, todo lo que hace esta mujer me encanta. También me gustan muchísimo Sofía Olguín, Nut, Nisa Arce, Corintia y Judit Caro, y más recientemente me he hecho fan de Ami Mercury, la dibujante y guionista Nixarim y Alicia Morales Alonso, que escribe maravillosamente.

Acordes rotos y A contratiempo habla de música, del Reino Unido en una época muy concreta, de las nuevas generaciones… ¿Qué te inspiró para crear esta historia?

La música es una de las cosas más importantes de mi vida y siempre me ayuda en los malos momentos. En enero de 2021 tuve un bajón bastante fuerte por cansancio pandémico y me refugié mucho en el pasado, en los grupos que solía escuchar en mi adolescencia. De ahí y de las conversaciones que surgieron en esos meses con mis amigos sobre el fracaso, el éxito y las cosas importantes de la vida nació la historia.

En Nebulosa tenemos ciencia ficción, con Fuego y Acero, fantasía, y en Acordes rotos, contemporánea. ¿En qué género estás más cómoda?

Pues la verdad es que en todos. Mientras pueda escribir lo que me apetece cuando me apetece, yo siempre estoy cómoda. Soy muy culo inquieto y muy cambiante en cuanto a lo creativo, así que igual un día te contesto fantasía y otro histórica… Hoy concretamente te diría que contemporánea. Mañana creo que toca novela gótica, jajajajaja.

Las escenas eróticas, ¿prefieres leerlas o escribirlas?

Escribirlas, aunque últimamente escribo BL no explícito. Pero cuando hago cosas más explícitas, prefiero escribirlas a leerlas.

¿En qué proyecto estás trabajando ahora mismo?

Pues ahora mismo no estoy trabajando en nada. Estoy escribiendo un fanfic a ratos y dedicándome a los estudios y a la música en mi tiempo libre. Ya en 2023 volveré a la carga con algo totalmente diferente, como viene a ser costumbre ;P

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir o para tirar mitos abajo?

Los meses que más dinero he ganado ha sido cuando he hecho preventa y luego lanzamiento en Amazon. En esas ocasiones, que igual se dan una vez cada dos, tres o cinco años dado mi ritmo de escritura, he podido ganar a lo mejor 300 euros limpios en un mes. Al mes siguiente ya baja a 50 euros, 100 euros… Al tercer mes, lo que se pueda rascar. Por suerte no pretendo vivir de esto, pero me consta que en otros géneros (sobre todo en romántica heterosexual) hay gente que sí se paga los garbanzos con lo que escribe. Y la mayoría son mujeres. ¡Bien por ellas!

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Nayra Ginory: «Cuando ‘salí del armario’, me dijeron que era una tonta por ocultarlo»

Nayra Ginory es enfermera, feminista, vegetariana y friki. Jugadora de rol en sus tiempos ‘mozos’, amante de la Fantasía y lectora obsesiva, es más conocida por su obra A través del sexo.

Escritora dedicada casi por entero a la homoerótica. Autopublicó su primera novela en dos tomos en Amazon y la siguiente fue El sabor de las manzanas rojas, una historia de vampiros muy sensuales en cuya secuela trabaja actualmente. Es autora también de numerosos relatos. Le va lo macabro, aunque no lo aparente.

En sus redes dice: «No te juntes conmigo, soy una mala influencia». No le hagáis ni caso.

Su primera novela fue romántica. Erótica. En concreto, homoerótica, y ya no paró

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Es una historia que me gusta contar, porque lo descubrí todo como por casualidad. Allá por 2006 o 2007 me regalaron una saga de fantasía llamada El mensajero de la oscuridad, compuesta por aquel entonces de tres libros. Es una serie de novelas ambientada en una sociedad bastante sofisticada y matriarcal y el protagonista es un apuesto y carismático espía, ladrón y experto espadachín que tiene cierta debilidad por los jovencitos y del que me enamoré irremediablemente. La trilogía tiene una subtrama romántica, absolutamente adorable, entre el protagonista y su joven y muy inocente aprendiz. Creo que esa fue la primera vez que vi una historia de amor homosexual en una novela. Un día, investigando en la web de la autora, Lynn Flewelling, me encontré con unos cuantos FanArts de la trilogía, uno de ellos de muchísima calidad hecho por una ilustradora profesional. Por pura curiosidad me metí en la web de esa artista y encontré otro FanArt, en el que se veía a dos hombres, uno de larga cabellera rubia y otro moreno y más joven, atados por una cadena de oro. Debajo se podía leer Ai no Kusabi. Así que ahí fui yo toda dispuesta a la Wikipedia, a averiguar qué era, y decía algo así como «Ai no kusabi es un anime yaoi que…». Piqué en el enlace que redirigía a la entrada de ‘Yaoi’, para ver qué era eso y, como se suele decir, el resto es historia. 

Ai no Kusabi

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

Pues creo que fue El sabor de las manzanas rojas aunque en aquel entonces (allá por el 2008) no era más que un esbozo de la novela que terminó siendo. Paralelamente y poco después empecé a escribir A través del sexo, y terminé dejando la historia de vampiros para centrarme en la otra.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Aunque ahora me parezca una tontería, al principio sí. De hecho, durante algo más de un año ninguno de mis amigos o familia, salvo mi marido, sabía que estaba escribiendo una novela y publicándola online, porque como era homoerótica me daba vergüenza. Esa fue una de las razones de que siempre haya publicado bajo seudónimo, pues me cambié el apellido para empezar a publicar. Luego tuve que hacer lo que yo llamo ‘mi salida del armario como escritora’, primero ante mi madre y mi hermana y luego ante mis amigos, cuando les conté que estaba escribiendo una historia en la que unos chicos se hacían cosas muy guarras los unos a los otros, y todos me dijeron que había sido una tonta por ocultarlo. Cuando se lo conté a mi padre, que es el miembro más conservador de mi familia, me preguntó con mucha seriedad «¿Pero esos chicos se quieren?», cuando le dije que sí, asintió y me dijo: «Eso es lo más importante».

—Dime un autor o autora que admires del género.

Muchas. Mi primera referente fue Aurora Seldon, una clásica del género, y sus novelas fueron de las primeras que leí online, pues en aquella época nadie publicada este género en editoriales. Luego descubrí a Nut en AmorYaoi, y la saga de Juegos de Seducción-Juegos de Amor es una de mis favoritas de todos los tiempos. Podría nombrar a otras como Bry Aizo, Hendelie y Estudio Third Kind, Maribel Llopis o Alejania escritores (y seguro que me dejo muchas atrás), pero mi verdadero referente siempre ha sido Nisa Arce. Nos conocimos online hace muchos años y decidimos un día vernos un día en persona: las dos llevábamos un blog, escribíamos el mismo género y éramos de la misma pequeña isla. Nos llevamos bien inmediatamente y se ha convertido en una de las mejores amigas que he tenido en toda mi vida, pero aparte de eso tiene una capacidad de trabajo y una perseverancia que la convierten en alguien a quien siempre he admirado. Además de que soy súper mega fan de Las reglas del juego.

A través del sexo fue tu gran lanzamiento a la homoerótica, ¿cómo surgió la idea?

Pues mira, ni me acuerdo muy bien (fue hace tantos años). Creo que mi idea inicial era la de escribir una especie de ‘coming of age’ a través de las experiencias eróticas del protagonista, pero desde los primeros capítulos la idea evolucionó. De hecho, David, el gran interés amoroso del protagonista a lo largo de la historia, solo iba a salir en el primer capítulo, pero en seguida me di cuenta de que tenía que convertirlo en un personaje recurrente, lo que convirtió la obra en una novela más romántica de lo que yo había pensado en un principio.

¿Cómo fue el proceso de creación? ¿La historia fluyó o se atrancó? ¿Y en la segunda novela?

Se atrancó muchísimo (inserte risitas nerviosas). De hecho, cuando llevaba algo así como diez o quince capítulos escritos y publicados me di cuenta de que la novela no fluía, paré la publicación, me disculpé con las lectoras y empecé a reescribir la novela desde el principio. A partir de ahí ya la seguí publicando, pero no siempre conseguía cumplir los plazos. También debo decir que escribí A través del sexo (ambos tomos) en un momento particularmente difícil de mi vida: mi hermana pequeña estaba enferma y finalmente falleció, y todo ese proceso de enfermedad, muerte y duelo afectó a la obra y a mi capacidad para escribirla con fluidez.

En El sabor de las manzanas rojas te adentras en un mundo paranormal con vampiros, ¿qué tal el cambio de género? ¿Cómodo o raro?

El cambio de género ha sido muy cómodo, principalmente porque yo nunca fui lectora de novela romántica (no hasta que descubrí el BL) y siempre lo fui de fantasía, ciencia ficción, etc. Y siempre me ha gustado el género vampírico (me leo lo que me echen de chupasangres, excepto Crepúsculo). Además, como ya comenté, esa novela empecé a escribirla antes que A través del sexo y siempre fue una idea que tuve ahí agazapada en el fondo de mi mente, esperando a salir. Es verdad que es muy diferente a A través del sexo, en vez de ser colorida y optimita es neogótica y bastante oscura, pero supongo que ambas obras reflejan una parte de mi personalidad: Por lo general soy una persona alegre y desenfadada, pero tengo un lado bastante amante de lo macabro.

¿Qué tal avanza la continuación? ¿Hay fechas?

Desgraciadamente, no hay fecha. La continuación avanza, ya llevo escrita algo más de la mitad y tiene hasta título y portada, pero últimamente, por problemas personales, me he atascado un poco en la escritura. Mi idea es sacarla a lo largo de 2022, en todo caso. A ver si lo consigo.

En tu blog comentas que tu sueño inicial era escribir una novela de fantasía épica, ¿sigue en pie? ¿Algún proyecto en mente?

Sí que tengo una idea en mente, pero no la quiero desarrollar mucho hasta que no termine Negro como el ébano, rojo como la sangre. En todo caso, tengo una historia y una ambientación a medio formar, por supuesto, con personajes de sexualidad escandalosamente ambigua, que es marca de la casa. 

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir o para tirar mitos abajo?

Pues sin ningún género de dudas, A través del sexo, pero vamos, como dices tú, vamos a tirar mitos abajo. Cuando la publiqué en Ediciones Babylon, creo recordar que el primer año, entre los dos tomos, gané unos 500-600 euros. Los siguientes años de contrato esa cifra fue decayendo, y creo que el último año gané algo menos de 100 euros (las editoriales suelen facturar anualmente). Desde que la autopubliqué en Amazon se ha vendido medianamente bien y creo que el mes que más gané fue unos 200 euros o así, incluyendo ahí también las ventas de mi otra novela, pero por lo general, en Amazon suelo ganar mensualmente 50-100 euros, a veces menos. Así que no, definitivamente a mí no me da para vivir de esto, lo cual es bastante desalentador para quien realmente se quiera dedicar a la escritura. Siempre vemos en el cine o la televisión como con esfuerzo y tesón los escritores (o cantantes o actores) consiguen sus sueños y se hacen súper ricos gracias a su arte, pero en la vida real solo un porcentaje muy pequeñito de esas personas consiguen vivir de su escritura. De todas formas, yo nunca he albergado el sueño de ser una escritora profesional, y siempre lo he visto más como un ‘hobby’, así que para mí la escritura no me ha traído más que alegrías, porque he conseguido mucho más de lo que nunca esperé, y no me refiero solo a nivel económico. Al final, escribo porque me gusta, y no serviría de nada dejar mis historias en un cajón. Para alguien que como único objetivo al empezar a escribir era alcanzar los cien comentarios en Amor-Yaoi, creo que no me ha ido nada mal.

Conoce más a Nayra Ginory

Bry Aizoo: «Si quería escribir BL tranquila, tenía que desaparecer un poco»

Bry Aizoo, también conocida como Diana Muñiz y, además, como Anna Molly D. Riddle, una asturiana residente en Barcelona que no para de crear historias de ciencia ficción (Crónicas de Eos) y fantasía, tanto épica como urbana (La luna del cazador), aunque no rechaza una buena novela de terror.

Se define en sus perfiles de redes como científica, escritora, llorona y buena gente en general. Y lo es un rato largo. Autora de Boys Love, la conoceréis por sus publicaciones con la editorial Antro, Fantasía a cuatro manos y su recién estrenada de romanos En la sangre. A pesar de que lleva mucho tiempo escribiendo, no hace tanto que decidió incorporar a sus historias un nuevo ingrediente: las relaciones entre hombres.

Fabrica mitologías, le da una vuelta a lo cotidiano y juega con los límites de lo real

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Pues… tarde, la verdad, muy tarde y fue un poco de casualidad mientras escribía otra novela. Las Crónicas de Eos es una historia de ciencia ficción que incluye bastante romance explícito y, conforme avanza la trama, aparece un personaje de peso que es homosexual y mantiene una relación dentro de la novela. Una buena amiga mía me recriminó en su momento que me centrara tanto en las escenas de sexo hetero e hiciera fundido en negro cuando se trataba de los chicos y bueno, ese comentario lo cambió todo. Le dije que aunque no saliera en la novela, tendrían su escena. Pero entonces fue un poco, ¿y cómo hago yo esto? ¿A ver qué hacen los demás? Y ahí empezó la documentación, manga, anime, novelas y una cosa llevó a la otra y bueno… aquí estamos. 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

La primera fue esa historia que le prometí a mi amiga. Un relato corto llamado Buen Perro, en el que se narra el segundo encuentro (no es el primero, porque el primero es el del fundido en negro en la novela) de esa pareja. Después de eso… Nadie es Perfecto que continua un poco la historia anterior. Todo dentro del Sistema Eos y del universo que había creado para las novelas anteriores.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Sí, la verdad, aún la tengo. Desde la gente que te trata de pervertida a, no sé, la gente que no te toma en serio. Mi madre antes leía todo lo que escribía y ahora ni los toca porque «eso no es para ella». Otro comentario, que fue lo que me empujó a buscar otro nombre fue un: «con lo bien que escribes, ¿por qué pierdes el tiempo en estas cosas?».

Otra anécdota que me sucedió fue que un amigo, que me leía normalmente, cuando se entero del argumento de Fantasía a Cuatro Manos dijo que me lo compraría, porque tenía un amigo gay al que le gustaría regalárselo. No se planteó leerlo él, porque dio por sentado que eso no podría gustarle.  

Con el tiempo, dejé de hablar del tema con la familia o los amigos y llegó un momento en el que tuve que plantearme que, si quería escribir esto tranquila, tenía que desaparecer un poco y encontrar nuevos lectores desde cero. Así surgió Bry.

¿Te has planteado publicar con tu verdadero nombre BL?

Mi seudónimo no es un secreto, todo el mundo sabe cómo me llamo y si no, un mínimo de investigación y ya lo tienen. O eso creía porque he tenido casos ‘divertidos’ en los que me han denunciado en Wattpad por plagiarme a mí misma. Pero bueno, salvo esa anécdota, si buscan cosas de Bry, es porque quieren cosas de Bry y ya saben lo que van a encontrar.

No puedo evitar sentir algo de miedo a que me vean como a un bicho raro, así que veo más probable que me busque otro seudónimo a que vuelva a publicar con mi nombre auténtico aunque no sea BL.

—Dime un autor o autora que admires del género.

Buff, hay muchas. Empecé tarde leyendo a Nut y sus Juegos de Seducción. Nut escribe genial y ahora hace más cosas de mis gustos, pero en aquel momento todo lo que veía era «realista» y lo mío es la fantasía y la ciencia ficción, con BL o sin él. Así que cuando encontré a Hendelie fue una especie de revelación en plan: «yo quiero hacer algo así». Es una gran amiga, una gran escritora y una gran influencia, la verdad, y la quiero un montón.

Fantasía a cuatro manos fue de tus primeras obras que aún tiene repercusión, ¿cómo nació la idea?

Salió como un relato que se me fue de las manos y fue el estreno del pseudónimo de Bry Aizoo. Por aquel entonces, yo participaba de vez en cuando en una antología/concurso de terror que aparecía de forma periódica que se llamaba ‘Calabazas en el Trastero’. Sacaban un tema para una convocatoria y la gente mandaba sus relatos. En este caso, el tema era ‘Asesinos de la Historia’ o algo así, y yo recordé el caso de la Vampira del Raval. Pero fue empezar a escribirlo y darme cuenta de que la historia que quería contar no cabía en las cinco mil palabras del límite del concurso. Así que la dejé aparcada por un tiempo, pero la historia seguía ahí, dando vueltas en mi cabeza. Y lo que iban a ser algunos párrafos a modo de flashback se convirtió en toda la primera parte, y luego terminé la segunda parte. Y mientras iba escribiendo, todo el mundo de detrás iba creciendo y creciendo.

Tu última novela, En la sangre, es la prueba de tu gusto por la época romana. ¿Qué tal fue trabajar en el proyecto? ¿La fase de la documentación fue complicada?

La parte de documentación fue tremenda. Yo creía que sabía bastante del tema, pero fue empezar y darme cuenta de que no tenía ni idea. Así que mucha documentación, muchísima, y volver a ella cada dos por tres. En realidad, en la novela no se refleja ni un tercio de lo que llegué a aprender, pero disfruté muchísimo haciéndolo. Y no solo de Roma, ¿eh? Teorías como la de la religión Protoindoeuropea y muchísimo mito celta, aunque luego solo aparezcan pinceladas o una conversación casual.

¿Te planteas escribir alguna novela ambientada en la actualidad? ¿Tal vez Fantasía a Cuatro Manos, con un Philippe y Didier que aguantan hasta hoy en día?

¿Pregunta o sugerencia? Es broma, pero tengo alguna idea más para Philippe y Didier aunque no sé si verá la luz algún día.

La verdad es que sí. En el último proyecto en el que estuve trabajando como Bry fue El Mago Rojo y allí hay como dos historias que se mezclan, una continúa El Caminante (época romana) y otra sigue una serie de crímenes en Seattle y, aunque a priori no tengan absolutamente nada que ver, están más relacionadas de lo que parece. Pero ese trabajo está en pausa hasta que consiga sentarme a escribir de nuevo.

—Las escenas eróticas, ¿prefieres leerlas o escribirlas?

Ummm, interesante pregunta. Escribirlas es difícil, y eso me gusta. Es como un reto, cuantas más escribes, más difícil es no caer en el mismo tópico una vez y otra, y cuando lo consigues y sale bien te da una sensación de orgullo que mola.

Como para mí es muy difícil, quizá por eso me gusta tanto encontrar una escena bien escrita y original. También te digo que no es lo que más valoro en una historia y que puedo pasar sin ellas, pero si las tiene y encima son buenas… entonces es como la guinda del pastel.

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir?

A ver, al mes recibo de Amazon entre 6 y 15 euros entre todos los libros publicados. A veces ha sido más, pero no mucho. Con la editorial sí he recibido algún cheque más importante, pero me parece que paga cada seis meses o así. Recuerdo que hubo una vez que fueron más de 100 euros, pero normalmente es entre 30 y 60. Vamos, no da para vivir ni de coña.

Y si encima contamos que los que autopublico que Amazon, pago corrector, maquetador y portadista… no solo escribo como hobby sino que además, es un hobby caro. Por supuesto, si invirtiera tiempo en hacer publicidad ganaría más, soy consciente de ello. Pero también soy consciente de que escribo porque me gusta y me gusta tener libros bonitos de los que sentirme orgullosa.

Si alguien cree que escribo para ser millonaria, lo tiene claro. La verdad es que me gustaría ser millonaria para poder escribir.

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Nut: «Sigo en el anonimato porque aún hay demasiadas mentes estrechas»

Nut, escritora andaluza y lectora de fantasía y novela negra, cuando conoció el género BL (Boys Love) no pudo contenerse y se lanzó a esbozar sus propias historias de temática gay. Su primera novela, Juego de Seducción, fue publicada por Ediciones Babylon y en la actualidad está autopublicada con nueva portada en Amazon, igual que su spin off Juegos de Amor.

También ha publicado novelas cortas, como una versión de cuento gay con En busca de la Bella Durmiente, o las historias Balada de amor para un soldado, piratas sexy en la fantasía Océanos de sangre y su última obra, A través del tiempo, que respira steampunk BL en cada página.

Wattpad ha sido una plataforma de lanzamiento importante para Nut, donde aún publica sus historias de forma gratuita

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Siempre he sido muy aficionada al manga desde que llego a España hace ya… Bueno, hace muchos años. Por entonces el BL era totalmente desconocido aquí, por supuesto, pero tiempo después, tras haber leído Entrevista con el vampiro, de Anne Rice, y comenzar a sentir un inesperado interés por las relaciones románticas gais, cayó en mis manos un ejemplar de la revista Minami, especializada en manga y anime, que incluía un especial sobre yaoi. Ni qué decir tiene que me quedé completamente fascinada y enganchada a este género, para mí tan novedoso, y que parecía encajar a la perfección con mis incipientes inquietudes literarias de lectora y escritora. Fascinada y también frustrada al comprender lo difícil que sería que pudiera disfrutar en mi país de la publicación de mangas BL. Ahora, después de tantos años (muchos) en paciente espera, me siento muy satisfecha de que, por fin, el mercado editorial haya decidido apostar fuerte por este género. 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

Mi primera, primera historia, fue un fanfic original titulado El encuentro. En él se narraba, como bien indica el título, un encuentro muy tórrido entre un pirata y un joven marinero. Supongo que, si nadie lo hubiera leído, hoy no estaría aquí contestando a tus preguntas. Pero… Alguien se atrevió, y entonces yo me atreví a seguir escribiendo. Aunque El encuentro no era más que un experimento (que viéndome ahora supongo que no salió del todo mal), una historia con la que no pretendía ir más allá, con el tiempo terminó por convertirse en el prólogo de Océanos de sangre.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

En un principio, mi miedo giraba más en torno a mi habilidad como escritora y no tanto al hecho de escribir historias de romántica gay. Temía la crítica destructiva y la indiferencia por parte de lectoras y lectores, e incluso la condescendencia de conocidos y amigos, de ahí el uso de seudónimo. Aunque pronto comprendí que, en los años en los que yo comencé a escribir, a nivel laboral (trabajaba con niños y sus familias), tal vez mi hobby podía suscitar en ciertas personas de miras estrechas, incomodidad o incluso rechazo, por lo que consideré que seguir en el anonimato era la mejor opción. Hoy no vivimos ya en aquellos años, pero, desgraciadamente, aún hay demasiadas mentes estrechas.

—Dime un autor o autora que admires del género.

Si nos centramos, por ejemplo, en la autopublicación, muchos son los autores y autoras dignos de admiración en este género, no solo por tu talento sino también por la valentía y la perseverancia con la que enfrentan publicar. Llevo muchos años admirando a escritoras como Laura Bartolomé, Nisa Arce, Gaby Franz, Roni Green, Hendelie… la lista es larga. Todas ellas precursoras del género en español. De hecho, pienso que, sin ellas, el género literario del BL, no habría prosperado tanto.

Océanos de Sangre o A Través del Tiempo los empezaste en la plataforma Wattpad. ¿Qué te ha aportado como escritora publicar ahí las historias?

Ante todo, mucha satisfacción. Al presentar tu historia por entregas y directamente a los lectores y lectoras, hay un intercambio muy directo de opiniones e impresiones, casi inmediato, que sirven, en muchos casos, para ponerte los pies en la tierra con respecto a la historia que has creado. A mí, en particular, este primer contacto con el público me da seguridad y, además, de alguna manera, al compartir mi historia de forma gratuita, siento que estoy agradeciendo el apoyo que siempre he recibido.

Juegos de Seducción y Juegos de Amor es una saga dentro del mismo mundo, ¿cómo surgió la idea?

Pues de mi fuente de inspiración de aquel momento, los mangas BL. Por entonces era fan incondicional Haru wo daiteita, de Youka Nitta, y un buen día me puse a pensar en la relación sentimental de los protagonistas de este manga, en el conflicto que surge cuando, entre dos personas que se atraen, una de ellas, por el motivo que sea, no es capaz de enfrentar sus sentimientos. Y cuando me di cuenta, estaba escribiendo Juegos de seducción.

De todas las novelas BL que has publicado, ¿qué pareja te gustó escribir más?

Esta siempre es una pregunta complicada: ¿a qué hijo quieres más? No creo que haya unos padres que puedan decidirse entre uno u otro, o al menos no debería haberlo. Para mí es parecido. Cada uno de mis personajes tiene algo que lo hace especial a mis ojos, al igual que cada uno de mis libros, por ello decidirse es imposible. Estoy enamorada incluso de personajes secundarios. Por supuesto, le tengo gran cariño a Noel y Karel, que son, hoy por hoy, los personajes de mis libros más leídos, la Saga Juegos, pero sería imposible dejar atrás a Morgan y Kato. Ni al terrible Capitan Ireeyi y al decidido, valiente y entregado Kert, de Océanos de sangre. Y menos aún al dulce y divertido Sai y a su príncipe Devan, de En busca de la Bella Durmiente. Y si nos ponemos a hablar de mis relatos cortos… Bueno, que no, que soy una madre incapaz de elegir.

Háblame de tu último proyecto, A través del Tiempo. Finales del siglo XIX, Londres misteriosa, fantasía, un poco de ciencia ficción… ¿Fue un gran cambio de registro o salió natural?

La fantasía y la ciencia ficción siempre han sido dos de mis géneros favoritos a la hora de escoger lectura. Como escritora he hecho varias incursiones en la cifi en mis relatos cortos, y en la fantasía con Océanos de sangre y En busca de la Bella Durmiente. En 2020 no tenía previsto escribir una novela cifi y mucho menos steampunk, de hecho, pasaba por un bloqueo que me había alejado de la escritura durante meses. Al saber de la existencia de un premio literario, el Premio Ripley de ciencia ficción y terror, y aun no siendo aficionada a participar en este tipo de eventos, pensé que presentarme, en cierto modo obligarme a un cumplir con un plazo de tiempo de entrega, una temática concreta, un número de palabras, podía ayudarme a salir del bloqueo, y así fue. Al final no pude concluirlo a tiempo y presentarme, pero sirvió para romper el bloqueo y, por fin, experimentar con la cifi a nivel novela.

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir?

Bueno, en mi caso, autopublicarme no me da para vivir, tampoco me daría si me publicara una editorial al uso. Para vivir de la escritura, tienes que ser un autor que venda al año muchos miles y miles de libros, y yo, tanto por mi talento como por el género BL sobre el que escribo, que es poco demandado, no vendería esas cifras ni aun viviendo tres vidas. Algunos estudios calculan que menos del 20% de los autores viven de los beneficios que les aporta publicar sus obras, y no hablamos solo de los royalties, sino que con beneficios entendemos también los derivan de haber publicado y ser autor reconocido, como el pago por artículos en revistas y periódicos, conferencias, etc. ¿Por qué autopublico entonces? Porque, aunque jamás viviré de ello, es gratificante comprobar que hay personas que valoran tu trabajo lo suficiente como para pagar por él. Mis libros más vendidos y leídos, de lejos, son la Saga de Juegos y Océanos de sangre, y con lo que saco de ellos al mes, no me daría ni para pagarme el autónomo. Dicho todo esto, no quiero que nadie que me lea y que haya pensado en autopublicarse, por ejemplo, en Amazon, se desanime. Los mirlos blancos existen, hay escritoras y escritores que viven de publicar en Amazon. Tú podrías ser esa persona, solo lo sabrás si lo intentas.

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Nisa Arce: «A quien no le guste el BL, ¡que no me lea, así de sencillo!»

Nisa Arce, autora de narrativa romántica y LGTB. Madre todoterreno, devoralibros en general y amante de los cómics en particular. Muchos la conocéis por su trilogía Las reglas del juego (con spin-off y antología de relatos). Personalmente, fue mi primera lectura de BL nacional, pues pensaba que solo se escribían estas historias en el extranjero y me enganchó.

Una pareja de futbolistas (Las reglas del juego), un artesano de máscaras venecianas (Pierrot), un canario en Madrid (Doce campanadas) o un cantante al más puro estilo David Bowie (Berlín) son capaces de mostrarnos todo un universo de matices en el amor.

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—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Creo que todo empezó en el año 2000, cuando con 18 años recién cumplidos leí Lestat el vampiro, de Anne Rice. La relación entre Lestat (aún mortal) y su amigo Nicolas (entre líneas se puede leer perfectamente que no son precisamente solo amigos) me fascinó. Unos años después descubrí el manga yaoi en aquellas primeras publicaciones que llegaron a España (curiosamente, fue mi marido, por ese entonces novio) el que me dijo que le echara un vistazo al que se acabaría convirtiendo en una de mis obras preferidas, Zetsuai since 1989, de Minami Ozaki. Tuve un flechazo y supe que me fascinaban ese tipo de historias. Poco después empecé a escribir fanfiction BL, luego mis propias historias y a subirlas a Internet, a leer las de otros autores y… Bueno, aquí sigo, ja, ja, ja. 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

La primera, primera, primerísima, un fanfic (horrible) inspirado en el universo de Saint Seiya (Los caballeros del zodiaco). Mi primera obra original (es decir, con personajes míos propios) fue la novela Pierrot.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Al principio publicaba con el pseudónimo Shaka porque me daba palo que se supiera que escribía este tipo de historias, pero luego me dije que no tenía nada por lo que avergonzarme o querer esconderme. Sentía que tenía muchas historias que contar, así que lo mejor era mostrarme al mundo como autora tal y como soy. Y a quien no le guste…, ¡que no me lea, así de sencillo!

—Dime un autor o autora que admires del género.

Hay muchísimas… Nut, Nayra Ginory, Hendelie, Neith, tú misma, Roser… Da gusto encontrar a tantas escritoras con tanto talento. Asimismo, me queda por leer obras de otros autores populares a los que todavía no me he acercado. Espero ir tachando poco a poco de la lista de pendientes.

Sin duda, Las reglas del juego es uno de tus grandes éxitos internacionales, con muchas seguidoras latinoamericanas. ¿Cómo se te ocurrió unir fútbol y homoerótica?

Me gusta mucho el fútbol (aunque confieso que llevo un tiempo desconectada) y me había planteado en varias ocasiones por qué ningún futbolista profesional se declaraba abiertamente como persona LGTB, cómo sería el hermetismo en un mundillo tan homófobo y machista como ese. Así que decidí escribir una historia al respecto y casi diez años después sigue siendo la obra más popular entre todas las que he publicado (ante lo que solo puedo dar las gracias a los lectores por el apoyo y el cariño).

Después salió Infinito, con Joan, y tienes más relatos sueltos de los personajes. ¿Te has quedado con ganas de contar alguna historia de uno de ellos?

Por el momento tengo varios proyectos en recámara para un par de años, pero no descarto en el futuro trabajar en una nueva saga centrada en la «nueva generación» (las personas que hayan leído el último relato, Tiempo de descuento, entenderán a qué me refiero), con el foco puesto esta vez en el mundo del fútbol profesional femenino.

¿Crees que el género de la homoerótica o BL está en auge? ¿Por qué?

Creo que cada vez tiene más adeptos y se publican más obras. Es algo que me alegra muchísimo, porque cuando empecé éramos muy pocos los autores y muy limitados los medios para darse a conocer. Así que espero que esto continúe creciendo.

Escenas que más te cuesta escribir y por qué.

Puede parecer una chorrada, pero mi lectora cero habitual suele dejarme muchas notas en las escenas en las que los personajes se trasladan de un lado a otro o planifican cómo hacerlo. Dice que me voy por las ramas, ja, ja, ja. Así que ahora, consciente o inconscientemente, cuando me toca escribir una escena de estas me pongo un poco paranoica. 

¿Autopublicado o editorial? Argumenta tu opción.

Veamos… He publicado con editoriales pequeñas y me he autopublicado. Así que a día de hoy, me inclino por la autopublicación. ¿Los motivos? Que puedes tener el control absoluto sobre tu obra y sacarle el mayor rendimiento económico posible, si bien tienes que hacer un trabajo de campo enorme (en redes sociales, en eventos, etc.). Además, hay que destinar parte de los beneficios a la publicación de nuevas obras (contratar portadistas, corrección, maquetación, etc., si fuera necesario).

Publicar con una editorial es cómodo porque la editorial se encarga de todo el proceso de edición, pero el porcentaje sobre los royalties que el autor recibe en España es muy pequeño (entre el 8 y el 12 % sobre el precio de venta del libro sin impuestos), y a no ser que tengas una campaña de marketing grande por parte de la editorial, vas a tener que trabajar también por tu cuenta en redes sociales y demás para que se venda, y no vas a recibir demasiados royalties a cambio.

En resumen: cada caso es un mundo, cada autor ha de estudiar qué le viene mejor a su obra y a sí mismo. En mi caso personal, tras casi doce años como escritora puedo afirmar que nunca me he sentido más cómoda que en el momento presente, autopublicándome. Pero esto no tiene que ser la mejor opción para otros, ni mucho menos.

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir?

Los libros que más rendimiento económico me han dejado son los de la saga Las reglas del juego, y el mes en el que más rendimiento económico he sacado desde que me autopublico a través de Amazon fue julio del año pasado (2021), en el que recibí casi 700 euros de royalties (hasta ese momento, lo más que había ganado con mis libros había sido 600 euros en todo un año cuando publicaba con editorial, y porque uno de mis libros fue incluido en un plan de lectura en institutos por parte del gobierno de mi comunidad autónoma).

Sobre lo que planteas, sí, se puede vivir autopublicándote. ¿Es sencillo? No, no lo es, para nada. De hecho, yo aún no vivo de ello, pero aspiro a hacerlo. Autoras como Laura Sanz, Susana Herrero o Abril Camino lo han conseguido y han demostrado que es posible formarte una carrera como autora y ganarte la vida con ello sin tener que firmar con grandes editoriales. A cambio, hay cantidades ingentes de trabajo detrás, pero es un trabajo que nos apasiona, y el cariño y la entrega de los lectores hace que valga la pena.

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Roser A. Ochoa: «Para mí el BL se enmarcaba solo en el mundo asiático»

Escritora freestyle, mamá, soñadora, semi dulce y un poco chalada. Danmei adicta y del BL en general. Así se define Roser A. Ochoa, autora de Seamos una familia (Ed. Harlequin) y Puto Happy End (Ed. Kiwi), además de autopublicar Sangre fría y Al tercer día, continúa con una larga lista de proyectos (en los que trabajamos juntas la mitad).

Su primera obra con protagonistas gays quedó finalista del 1er premio ElitLGTBI de la editorial Harlequin y se publicó con el título Seamos una familia. Hablamos con ella de la homoerótica, de sus inicios y sus impresiones del género.

¡Hola! Estoy encantada de ser la que abra este nuevo espacio de entrevistas, qué nervios ser la primera… 

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Pues no creo que pueda decir una fecha exacta, pero recuerdo de pequeña, con el anime de Ranma ½  que todos discutían si Akane tenía que ser novia de Ranma o Rioga y yo pensaba, ¡pero si los que hacen buena pareja son ellos! ¿Cuando Ranma es chica? Me preguntaron, y ahí dudé, pero pensé, «bueno, no, me gusta más cuando está como chico, porque pelean». Estamos hablando de que era yo muy niña [ríe]. No fue hasta más adelante que descubrí el género en sí y me adentré en el turbio mundo de los ships no canon, los fics… 

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

En el Jardín de las lilas, que es un ‘spin off’ de Océanos de Oscuridad donde salía una pareja de vampiros gay. Después en Al tercer día, Alex es gay, pero no tiene relación con nadie, no era parte de la trama en sí.

En Puto happy end Lucía, una de las amigas de Rebeca, es lesbiana, pero tampoco es un personaje desarrollado más allá de ser la amiga de la protagonista. La primera pareja protagonista, enamorada y con todo no ha sido hasta Seamos una familia.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

No. Para nada. No me lancé antes y no sabría decir un motivo, puede que porque pensé que nadie quería leer este tipo de historias. 

Soy otaku de la vieja escuela, para mí el mundo BL se enmarcaba solo en el ámbito asiático y, la verdad, hasta hace muy poco no me di cuenta de que también había libros occidentales boys love, curioso pero cierto. Así que soy una ‘novata’ en la literatura BL de libros. 

—Dime un autor o autora que admires del género.

(Ríe) Me voy a tirar por mangakas, porque es lo que domino, por dónde nació todo y mi profunda obsesión por el género.

Adoro a Ogeretsu Tanaka sus historias me han hecho llorar a mares, con Lonely to Organdy o Sabita Yoru Demo Koi wa Sasayaku. Harada, porque es la reina de los personajes turbios y grises. Asumiko Nakamura, Scarlet Beriko, Kou Yoneda… y me dejo millones. Pongo las más conocidas porque sus mangas han llegado hasta España.

Ahora estoy empezando a descubrir el BL nacional y hay muchas historias que me han gustado, pero tengo que seguir leyendo ¡me quedan muchos libros por delante! 

—Escenas sexuales explícitas, ¿sí o no?

Me gusta leerlas, me cuesta escribirlas. Pero sí, el rollo R+18-ultra-plus-joder-que-pasada-no-puedo-ni-mirar me pone a mil. Lo reconozco.

Pero a veces también me gustan las historias blanditas en donde ellos solo llegan hasta darse de la mano y llamarse por el nombre de pila, me calientan el corazón y sanan mi perversa alma. 

—¿Autopublicado o editorial? ¿Por qué?

¿Mixto? Todo tiene su cara y su cruz y, la verdad, creo que la solución pasa por ser un híbrido, saber jugar con qué historias encajan en un lado y en otro. 

Adoro la autopublicación y poder tener el control de cada pequeño detalle y lo de cobrar cada mes es un plus (ríe). Pero está claro que implica más trabajo e inversión. 

—Háblame de Seamos una familia, ¿cómo nació la idea?

Surgió como siempre me surgen todas, en ese momento en que no estoy dormida ni tampoco despierta, que estoy a medio camino entre ser persona y zombie. Imaginé la escena de un chico llegando con un bebe a casa de otro y diciendo «este es tu hijo». Después la historia cambió mucho y, de hecho, no hay tal escena, ni parecida, en Seamos una familia, pero todo partió de ahí. 

Después llegó Iratxe, la amiga que me informa de todo y me mandó enlace al premio ElitLGTBI de la editorial Harlequin y dije: «Ah, bueno, vale, pues voy a probar». 

—¿Te has planteado una continuación? ¿Tal vez con Lucas?

(Ríe) En las comidas familiares la novia de mi hermano me lo suele pedir. Pero no, no creo, no me tira mucho la idea… Creo que Lucas tiene su momento en el epílogo, vemos que ha crecido bien, ha superado sus problemas y se le plantean otros propios de la edad. Sin embargo, ya es otra historia que, por ahora, no me llama escribir, (puede que porque Lucas es hetero y ahora mismo mi cabeza no da para un chico conoce a chica). 

—¿Con qué otro proyecto estás ahora de BL?

¿En serio? ¿Tú me lo preguntas? Vale, vamos allá (Ro cruje los nudillos al estilo Kaneki) 

Saga lotos, una adaptación del género danmei xianxia (boys love chino) aunque un poco más occidentalizado. Lo que vendría a ser una baja fantasía o un rollo urban fantasy, ambientado en el mundo de los tres reinos de la china antigua, (estilo The Untamed o Word of honor). Una trilogía que va a ser ¡brutal! Y está escrita a cuatro manos con la que me lanza las preguntas. 

Trilogía cine Paradise, son tres historias cortas, todas con el nexo común de una vieja sala de cine. Palomitas en el instituto ya está escrita, con portada y a punto de salir. Palomitas en la universidad la tengo en revisión y Palomitas en el trabajo está en proceso creativo. Son tres historias que, a pesar de estar todas ligadas, son muy diferentes entre sí, de hecho, la primera sería juvenil y para todos los públicos, la segunda sería un +16 y la tercera categoría +18. 

¡Sigo!

En septiembre saldrá Chai latte kiss, de la mano de Harlequin y bajo el sello Elit. Es una historia new adult (Best Friends Forever, to enemies, to lovers). Una historia muy divertida, llena de golpes, puñetazos, patadas y mucho amor… Cris y Hugo os van a enamorar y jugaremos a: ¿Qué team eres? ¿Team fuego o team hielo? 

Un tiempo atrás, cierto pavo real junto con sus dos cisnes empezaron a picotear mi mente y pedirme a gritos que reescribiera su historia. Así que le metí prisa a cierta persona (Enara) y hemos empezado con ellos ¡son una obsesión! Así que puede que esta historia, La maldición del cisne, vea la luz incluso antes que otras que en principio estaban más adelantadas. Cosas que pasan cuando no puedes dejar de pensar en un tema. Si os gustan los cuentos de hadas para adultos, este os encantará, aunque será una historia con advertencias, pues entre otros, toca el tema del twincest

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él.

A ver, pues está claro que Seamos una familia porque quedé finalista del premio ELitLGTBI y el premio económico eran de 1.000 euros (menos lo que va a Hacienda) se quedaron en unos 800, pero son un adelanto de Royalties, así que de esta historia, hasta que la editorial recupere el premio, no me pagará nada… Así que… En fin. 

(Ro entra a Amazon para mirar el KDP y hablar de la autopublicación)

Pues Al tercer día en su primer mes recaudó 78 euros, después las ventas y lecturas fueron decayendo y ahora mismo le debo dinero a Amazon. (Ríe) para los que piensan que «nos estamos forrando con esto» pues habrá quien sí, pero por lo general, y cuando hablo con otras autoras, todas vamos bastante de la mano… En fin, que rica no me voy a hacer, ¡compradme libros! Al menos que merezca la pena el esfuerzo y las horas que paso delante del ordenador.

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