10 tips para escritores de ¿vacaciones?

Nada como unos días de desconexión para… ¡escribir! Tumbados en la playa, con los pies a remojo en la piscina o sobre la hierba del camping. No importa el lugar si la inspiración es buena. Somos, como si de una maldición se tratara, gente acostumbrada a usar cada resquicio de su tiempo libre para invertirlo en juntar letras.

Así, llegan las vacaciones de verano y nada como tener un montón de horas libres para poner por escrito esas ideas que no hacen más que dar vueltas por la cabeza. Pero ¿estás seguro? ¿Lo tienes todo listo? Porque una cosa es tener tiempo, y otra aprovecharlo. Y concentrarse.

Ahí van unos consejos para estos días que pueden servir de ayuda.

{Ah, sí, las fotos son una excusa para lucir a mi precioso Dio. Disfrutad}


  1. Ten tu rincón

Puede ser una mesa con su silla de ordenador decente, una esquina del sofá o un puff maravilloso en el despacho. Lo importante es que en cuanto te pongas ahí sea para trabajar y remolonear lo menos posible.


2. Hidrátate

Es un clásico, pero también una realidad. Es verano, hace calor, ¡bebe agua! O té (fresquito) o café (con hielo). Parece una tontería hasta que las letras del ordenador empiezan a moverse solas y resulta que estás a punto de sufrir un golpe de calor. ¡Cuídate!


3. Siesta, ¡qué gran invento!

Ya seas madrugador o noctámbulo, nada como echarse una buena siesta después de comer. En el Sur es esencial para sobrevivir, y una maravillosa costumbre nacional. El reposo trae mejores ideas. Así que, a descansar.


4. Planifícate

Si durante el año las agendas son importantes, cuando tenemos de golpe tantas horas disponibles, ¡lo son más! No hace falta tener un horario muy marcado, pero sí plantearnos cuándo escribir y cuándo NO escribir. Pensar, investigar, sumergirnos en redes… para todo hay tiempo. Solo hay que organizarse.


5. Toca revisión de cajones

¿Recuerdas esos archivos que hace tiempo que quieres mirar? El ‘idea de relato’ o ‘posible historia’ o ‘prólogo prueba’. Pues ahora es el mejor momento. Sin el estrés de plazos, de jornadas laborales u obligaciones externas. Echa un vistazo, ¿que encuentras algo interesante? ¡Perfecto! ¿Que no? Pues a por otro mojito


6. Busca otra inspiración

En el cielo, en las nubes, en las olas del mar o en una cafetería. Sal, date un paseo, observa a la gente, escucha sus conversaciones. Deja que el tiempo fluya y te llene la cabeza de ideas. Buenas o malas, eso está por ver. Pero que la inspiración te inunde.


7. Pausa en las redes

Cortar del todo es imposible, sobre todo si quieres conservar el movimiento de tus redes. El ritmo bajará, en general. Hazlo tú también. Escribe un post avisando de que estarás menos activa, reduce el número de publicaciones, interactúa lo justo. Será difícil, es una peligrosa adicción. Pero necesario.


8. Papel y boli, lo mejor

Ya sabemos que las pantallas brillantes y el sol de la playa no se llevan bien. Así que mejor aparcamos el móvil, la tableta o el portátil y volvemos al papel y bolígrafo de toda la vida. Además, evitamos el riesgo de que la arena se cuele en el dispositivo y entremos en pánico.


9. Cuidado con recalentarte

Esto sirve para nosotros y también para nuestros ‘cacharros’. Si nosotros nos tenemos que hidratar, los dispositivos tienen que apagarse. Y más cuando les da el solazo del campo o el calor del insoportable verano del Sur. ¡Busca siempre la sombra! Por ti y tu querida tecnología (o, sino, a por el consejo 8)


10. ¡Estás de vacaciones!

Por encima de todo, no olvides que… ¡Estás de vacaciones! Así que tienes que parar. Sí, es complicado y la carga mental de tener que ser productivo hasta en nuestro periodo de descanso es una losa. Sin embargo, es esencial para mente y cuerpo hacer pausas. Escribe a la mañana, desconecta a la tarde. O al revés. Prográmate, pero recuerda meter este punto en tu horario.

Hetero y lectora de LGTBI

El 28 de junio es el Día del Orgullo, de la diversidad, del amor sin fronteras. Una visibilidad necesaria y razón por la que traigo este post, con un objetivo: la reivindicación de los escritores de temática LGTBI. Autores enmarcados en una etiqueta que tan solo se diferencia por incluir estos colectivos como protagonistas y que puede afectar o no a la trama.

Es curioso como en la cultura occidental tenemos menos interiorizados ciertos términos, mientras que en otros están de vuelta de todo. Ocurre en Asia, con el antiguo uso de yaoi en los 70, actualizado a un más aceptado bl (boys love) o, en historias protagonizadas por mujeres, del yuri al gl (girls love).

Vamos tarde, como siempre, pero no por ello nos faltan ganas y búsqueda de representación. Porque, al fin y al cabo, qué son estas historias sino la necesidad de ampliar las miras de los lectores de papel o digital.

Una de las cosas que más me llamó la atención al hablar en ciertos círculos de que me gustaban las novelas/historias/mangas bl, fue la velada sospecha de mi heterosexualidad. Que, vamos, ofensa ninguna, pero que absurdo lo es un rato largo.

Como si no se pudiera disfrutar de una obra de amor entre chicos por lo que se tiene entre las piernas. Claro, es que hasta ahora el colectivo LGTBI no entendía el mecanismo en el 99% de las historias de amor que existen en el mercado… (léase con ironía)

No hablamos de los gustos o identidades individuales, sino de la representación, la visibilidad, el ver personajes del colectivo inmersos en una investigación de detectives, teniendo una cita, parándole los pies a un villano psicópata o, simplemente, comiendo palomitas en el sofá.

Hay grandes autoras y autores de temática LGTBI, con historias que se clavan y hunden en el corazoncito. Escenas tórridas, violentas, de misterio o con criaturas paranormales. Los géneros y subgéneros son los mismos. La única diferencia: el foco del protagonista, que aporta más diversidad. Y punto.

Así como hay maravillosos escritores LGTBI, vengo a poner el foco en la materia prima nacional. ¡Sí, hay bl/gl español! ¡Y es una pasada! Ahora parece que grandes editoriales comienzan a hacer hueco, como Harlequin, mientras que pequeñas siguen dando un impulso, igual que Kakao Books. Por ello os propongo una pequeña muestra de lo que ofrece el mercado nacional a día de hoy.

Tenéis varios links en este tuit de las FujoshiSis (Gracias a Roser por aportar en este listado). Y, al final del post se encuentran los links para haceros con alguno de ellos.

En serio, dadles una oportunidad.

¿Habéis leído novelas de temática LGTBI? ¿Conocéis más que me podáis recomendar? Si pasáis material, prometo una segunda entrada del tema.

Palabra de amapola.

LINKS

Azahara Vega. La promesa del Alfa

Lena Wolf. Imposible

Maiko Pink. Amor oculto

Fabián Vazquez. La búsqueda del perdón

Roni Green. En el armario

Susanna Herrero. El chico de la última fila

Julio Marín. El chico del corazón blandito

Nisa Arce. Las reglas del juego

Roser A. Ochoa. Seamos una familia

Nut. Juegos de amor

Nayra Ginory. A través del sexo

Alex Sánchez. Rainbow Boys

Bry Aizoo. Fantasía a cuatro manos

Elsa García. Si no es contigo, no es

Iñigo Aguas. Los cuerpos de la habitación roja

Paula Gallego. 7 semanas en París

Clara Duarte. Cada seis meses

PS: Yo también aporto mi granito con ‘Solo quiero devorarte’.

Solo quiero devorarte

‘Solo quiero devorarte’ (Saga Roja 1). A la venta desde el 1 de julio de 2021

Sinopsis:

Cinco pasos: reconoce tu adicción, acéptala, busca una razón para dejarla y prepárate para luchar. Hazlo.

San Petersburgo. La Policía encuentra el cuerpo de uno de los chicos del grupo de desintoxicación que tutoriza Desya. Informan que trabajaba para los Dachnoye y que vendía droga en el Infernum. Pero Desya sabe que no es cierto, y prueba de ello es el mordisco en la mejilla del cadáver.

Tikhon es adicto a la carne humana. Rechazado por los de su especie y viviendo de okupa en casa de su tío, se une al grupo de Desya. Quiere desengancharse. Quiere dejar de matar. Solo que los tentadores latidos del corazón del tutor despiertan sus más oscuros instintos de depredador.

Recuerda, sigue los pasos.

Evita recaer.

Un adicto lo es toda la vida.

El amor no basta para salvar al monstruo.

¿O sí?


Publicación: 1 de julio
Diseño portada: Marta Pena de Cor de Xyz
Correcciones: Antonia Cuenca Honrubia
Papel y digital / Amazon

Estrenamos blog, repasamos proyectos

¡¡Hola y bienvenidos!!

A los que me seguíais en el blog anterior, gracias por continuar por aquí. A los nuevos, espero caeros lo suficientemente bien para que me leáis. Al menos unas líneas. Prometo no pasarme.

Llegamos al ecuador del año, pasado el Solsticio de Verano, casi San Juan, las hogueras con los cambios de estación y más horas de luz ya están aquí. Por ello, me decido a dar un paso y recuperar la idea de escribir, aunque sea un poquito, en el blog. Me he trasladado y aquí seré más concisa. Meno relatos, más artículos e información de novedades, mías y de escritores próximos. Consejos, tips, recomendaciones… ¿Que si me planteo entrevistas? Soy periodista, así que todo puede caer. ¿Voluntarios?

Lo que ahora toca es hacer repaso de mis proyectos, unos cuantos en marcha, otros a punto de ver la luz y un tercero que tiene plazos más amplios.

Lo primero es la publicación de #ProyectoDragón a falta de fecha concreta y nombre oficial. El manuscrito está acabado y enviado la editorial Selecta, de Penguin Random House. ¿Qué es? Romántica histórica, ambientada en Japón, con conspiraciones yakuza e incluye romance LGTBI.

De hecho, este año me lanzo con la novela LGTBI y la autopublicación. Más aún, ¡vuelvo al paranormal! Hay mucho miedo, nervios y emoción. ‘Solo quiero devorarte’, homoerótica urban fantasy. Dos chicos enamorados en un mundo de demonios ambientado en San Petersburgo.

Irá directa a Amazon. ¿Cuándo? La idea es… ¡el 1 de julio! Crucemos los dedos para que la plataforma se porte bien y no dé problemas. Por suerte, tengo un montón de amigas geniales que me dan consejos y me dicen qué hacer pasito a pasito. Prometo contaros la experiencia en un post próximamente.

¡Ah! Lo presentaré al PLA. ¿Que qué es el PLA? También os lo contaré por aquí.

Por último, este 2021 me embarqué en un proyecto muy loco y al que tenía muchas muchas ganas. #ProyectoLotos va ¡¡viento en popa!! Novela escrita a cuatro manos con Roser Ochoa.

También amor entre chicos, fantasía, inmortales, China… Es una pasada el mundo que estamos creando y del que os iremos soltando perlitas. Por aquí también os contaré la experiencia. Si alguien conoce el término ‘danmei’, ya sabe por dónde irán los tiros.

Así que… ¡¡Arrancamos!!

Gracias por seguirme y apoyarme, espero daros material de interés para escritores noveles, autopublicados y en búsqueda de editorial.

Palabra de amapola.

La Memoria del Jardín

Relatos que hablan de flores, relatos que son retales de memoria rescatados del olvido, extractos de un momento que todavía está por venir. Cuentos, narraciones con flores por protagonistas o meras espectadoras del frenético mundo alrededor. Catorce especies, catorce relatos y cuentos. Ven a conocer el genuino y único jardín que estos autores han cultivado para ti.Con prólogo de María de Miguel, filóloga y comunicadora.

Disponible en Amazon.

Encuentro de Novela Romántica en Jaén 2019, ¡todo por amor!

Aquí estoy, tras una temporada desaparecida del blog (¡vergüenza sobre mí y sobre mi vaca!), para traeros las novedades de mi última aparición en público. Todavía estamos con la resaca del intenso día que tuvimos ayer, en el III Encuentro de Novela Románticade Jaén, más breve, RoJa (¡Rojo! ¡Me encanta! Si no sabéis lo que me obsesiona el color, basta con echar un vistazo a mi pelo y las portadas de mis novelas…).
Después de todo un año de preparativos, sobre las diez de la mañana arrancaba oficialmente la RoJa 2019, en el Albergue Interjoven & SpaJaén (que como sitio para dormir está muy bien también, mis padres son testigos). Laura Castro y Soraya Escobedo dieron la bienvenida, organizadoras junto con Alma Gulop y Hadha Clain (nuestra librera favorita), así como la mano de Mari López (ausente por trabajo, pero presente en espíritu), un equipazo que se lo ha currado una barbaridad para llegar hasta este gran momento y darnos así la oportunidad a las escritoras de juntarnos, vernos, achucharnos y hablar de lo que nos apasiona, los libros (¡no solo nos nuestros!)
Con Laura Castro y Soraya Escobedo
La madrina de la cita fue García de Saura Soy un desastre y debo admitir que no la conocía. Gran error. Es una persona increíble, nunca me había reído tanto durante la presentación de un acto. Entre Ataulfos, apuestas por Whatsapp y venganzas con las amigas, sin olvidar la historia de Don Pepino, me morí de risa. Mientras hablaba la agregué al Facebook, porque una escritora así es para tenerla bien cerquita, conocer todas sus novedades (aunque confesó que su futuro trabajo no es tan alocado), y no perderla de vista. ¡García de Saura, señoras y señores! Habló de sus últimos libros, como \”¡Huyamos, ahora que podemos!\”, que en la RoJa volaron. Como sorpresa, se sorteó ser protagonista de una de sus futuras novelas, ¡una de las ganadoras fue Soraya! Organizadora de encuentros literarios y embarazada, serás un personaje inolvidable y que nos encantará, eso seguro.
Bueno, sigo, que me alargo. Durante la mañana las mesas fueron de Jiennenses con Solera con mis queridas Manuela Reyes y Lucía Malpica, que empezó con su “yo no soy escritora, no sé qué hago aquí” que nos rompió los moldes, cuando quería decir que no había publicado. ¡Sí has publicado! A veces tenemos que darnos golpecitos entre escritores para recordar lo que somos. ¡Somos escritoras!
Con Manuela Reyes, Fina Arenas y Lucía Malpica
En la mesa les acompañaron María Alejo y María Garel, moderando Isabel Almagro y Lydia C. Ramírez. Lydia, que también está en la Feria del Libro de Jaén (doble jugada) e Isabel, que luego cambió papeles y se puso en la mesa también a hablar de sus preciosos libros. Ah, La maravillosa Isabel que además se hizo con uno de mis libros, “El Lamento de los Abedules”, se lo dediqué con mucho amor. Y yo que solo esperaba disfrutar del talento ajeno, no sabes la gran alegría que me diste. Si no te abracé hasta la extenuación fue por vergüencita.
Isabel con mi libro y yo ¡tan feliz!
Antes de la hora de comer tocó la mesa de Romántica con la mezcla de otros géneros, con Noelia Medina, Angy Skay, Rocío Pérez y Tania Sexton (y su “Águila Negra” que emana pura sensualidad), con Marissa McRae al frente. Decir que ese rato fue desternillante, es poco. En cuanto pusieron el dildo rosa chillón con más aplicaciones que cualquier móvil en mitad de la mesa, bueno, las risillas estaban aseguradas. Me encantaría contaros la historia del megaconsolador, pero mejor os pilláis alguna de las historias de Noelia y Angy, os partís la caja y la descubrís por vosotras mismas.
Libros Escarlata en la RoJa 2019
Luego tocó la mesa de los chicos, donde Leo Mazzola presentó a Manuel Jesús Segado-Uceda, Luis Endrino, Adolfo López y Antonio Cruz. Poesía, historia, misterio y buena literatura antes de la pausa del almuerzo y una degustación de jamoncito (que me perdí, pero así tocó más a los que se quedaron. Una que se sacrifica por los demás).

Turno de tarde

Con la barriga llena, volvimos a la carga. La editora de Amor de Madre y El ojo de Poe, Inma Puche, dio una charla/coloquio completa sobre los típicos errores en el proceso de edición. Pasó ejemplares corregidos y nos dio un cursillo rápido de cómo funciona la editorial/distribuidora/librería. Muy completo, con pizarra y todo.
Yo misma con Emma H. Fer, Emma Maldonado, Samantha Parker y Lorena Pacheco
A continuación ya fue mi turno y el de mi genialísima Lorena Pacheco, amiga y compi de Escarlata Ediciones. No voy a decir que estaba nerviosa porque mentiría; con ella a mi lado todo es fácil, cómodo y divertido. Me tocó moderar la mesa con escritoras tan estupendas como Emma H. Fer, Emma Maldonado y Samantha Parker. Hablamos del origen de sus historias, de la inspiración, del simbolismo en las portadas, de proyectos de paranormal (¡síiiii!) y thriller (nada como matar un personaje para pillarle el gustillo), de vacas y de mucha mierda (¡y la que queda por llegar!).
Lo disfruté muchísimo, el tiempo en el escenario se me pasó volando gracias a la estupenda compañía. Solo espero que ellas se lo pasaran tan bien como yo, o al menos una décima parte, y que intenté cumplir lo más dignamente posible con mi papel (hasta que hablamos de sexo…)
Yo misma con Emma H. Fer, Emma Maldonado, Samantha Parker y Lorena Pacheco con el certificado

Las lectoras también tuvieron su hueco en la RoJa
, con una mesa especial para ella, ¡porque sin las lectoras no somos nada! Josefina Arenas (mi Fina, imparable energía mengibareña), Carmen Soler, Soledad Martínez y Ani Escobedo. Rosa Castilla y Myriam Ojeda se hicieron cargo de esta mesa, llena de debate y buen criterio, sobre lo que buscan los lectores, lo que encuentran al abrir un libro, lo que les gusta y lo que no (aunque más lo que sí les gusta). Al final me quedo con la reflexión de Fina: “Escribir lo que os guste, lo que queráis, eso es lo importante, y eso nos llega a los lectores”. Nada más que decir.

Finiquitamos

¡Y se acabó! Soraya, Laura y Alma salieron al escenario para despedir el acto, con la triste noticia de que el año que viene la RoJa se toma una pausa. Eso sí, las causas no pueden ser más que positivas, cosas de mamis. Así que descansamos un poco, cogemos energía y esperamos volver a juntarnos tod@s otra vez en el RoJa 2021. Con más historias, más escritoras/lectoras y, sobre todo, con mucho más amor.
No puedo acabar sin dar la ENHORABUENA a las que habéis hecho posible sacar adelante un evento como este, que apenas nos hacemos una idea de lo complicado que es, con un año de preparación por detrás, dolores de cabeza y de organización. Sois unas campeonas, chicas.
¡Viva Romántica!
 
Ay mi Lore, cómo te echo ya de menos…

PS. ¡Ah! No puedo olvidar que también se presentó \”Los detalles que importan\”, un conjunto de relatos seleccionados del certamen que organizó la Asociación Literaria Entre Letras y cuyos beneficios van a la asociación Afais, que trabaja para la inclusión de niños con diversidad funcional auditiva. La cubierta ha sido hecha en colaboración con Cor de Xiz Design y editado y maquetado por Scarlett de Pablo. Una preciosidad de edición.

Crónica Sant Jordi 2018

Queridos lectores.

¡He estado en Sant Jordi! ¡HE ESTADO EN SANT JORDI! 
Vale, ya, fin de la histeria, pero
¡¡¡HE ESTADO EN SANT JORDI!!!
Mi cara de felicidad con mis pequeñines

Pues eso, que hace una semana cogí un avión y me planté en Barcelona. Así dicho suena muy improvisado y loco y divertido, pero en realidad era una idea que me rondaba desde el año pasado, cuando Escarlata Ediciones me invitó a ser una más en el stand.
Tras muchos cambios de agenda y arreglos con la compañía aérea, al final pude coger mi vuelo el lunes, 23 de abril, a las 9.30 y aterrizar en Barna a las 11.00, con intención de volver a las 20.30 para Jaén. Es decir, un día intensísimo, pero que sabía con antelación que merecería la pena.
Y tanto que mereció. Uf.
¿Quién no sueña con estar en la feria del libro de Barcelona? ¿Recorrer La Rambla en pleno Sant Jordi? Con las rosas, las novelas y los escritores. ¡Y más aún al otro lado de la mesa! Con tus libros, tus historias en papel, tu bolígrafo favorito y los nervios contenidos tras una sonrisa tensa pero sincera. Pues ahí estaba yo y aunque ya llevaba casi media hora perdida entre novedades de editoriales, no me lo creía.
Yo a punto de coger un vuelo con cara de sobada
Me perdí, claro, tenía que pasar. Estuve casi media hora dando vueltas por ahí hasta que me di cuenta de que iba en sentido contrario. Así que a desandar lo andado. Llegué tarde, pero llegué. ¡Llegué!
Enseguida me encontré con la familia Escarlata, o parte de ella. Ahí estaban mi editora, Scarlett de Pablo, Marta Peña (portadista), y las escritoras Lorena Pacheco y María Viqueira. Luego vinieron Mimi Alonso y Gema Bonín. Así dicho suena todo muy formal, pero enseguida fuimos un montón de abrazos y achuchones y lágrimas. Porque lloré, más que nada porque vi por primera vez en vivo mi última novela \”El lamento de los abedules\”. Y, claro, eso siempre emociona.
Hay vídeo. En cuanto esté disponible edito esta entrada y os lo pongo. Mientras, os quedáis con las ganas. ¡Ja!
Parte de la familia Escarlata. Abajo, Lorena, María, Marta; arriba, Mimi, Scarlett, yo misma, Gema. Women power!!

Había un montón de gente, se pasaban, preguntaban y se interesaban por nuestras mini maravillas de papel. También se vendió y todas firmamos y dedicamos con cariño y amor. Porque de eso estábamos sobradas, al menos ese día.

A mí también me tocó, por suerte me había preparado algunas frases con antelación para que la cosa no fuera repetitiva.

Vale, volvemos al momento histérico un segundo:

¡He firmado mi libro en Sant Jordi en Barcelona!

Ya. Proseguimos.

Ahí estoy yo, muy concentrada en poner una letra detrás de otra
Comimos tarde. Muy tarde. Creo que nos dieron las cinco esperando al tipo de Glovo para que nos trajera unos burritos. Lo triste fue que cuando llegó estaba Gema firmando sin parar como toda una profesional, y nosotras de fondo, zampando cual animales de granja jajajaja. ¡Teníamos HAMBRE! 
Los burritos volaron y nosotras seguíamos de charla y disfrutando como chiquillas con nuestros libros expuestos en el stand de Escarlata. Teníamos el estómago lleno y hacía buen tiempo. O sea, una maravilla.
Pero todo lo bueno acaba, y más cuando hay que regresar a casa, a unos ochocientos kilómetros. El avión llegó con retraso y a las once de la noche ya estaba casi en mi hogar. Agotadísima, pero con una sonrisa laaaaarga larga.
¿Qué más os puedo contar de ese día? Que fue trepidante, emocionante y muy completo. Que me faltó dar muchos más abrazos y estar más rato con el equipo Escarlata, que quedó mucha conversación pendiente, pero que lo recuperaremos aunque sea por el mundo digital.
Mis dos pequeñines, \”Amapola de sangre\” junto a su nuevo hermanito, \”El lamento de los abedules\”. Ays
Fueron poquitas horas y todas nos quedamos con ganas de más. Así que ya estamos todas contando los días hasta el próximo Sant Jordi.

Mientras tanto, yo os adelante que voy a daros el coñazo bastante con mi nueva y brillante y genial novela \”El lamento de los abedules\”, porque es genial, preciosa y estupenda. Y os va a encantar.
Palabra de amapola 😉

El Lamento de los Abedules

Un amor no correspondido. Un amor imposible. Un amor que nunca debería haber existido. El lamento de los abedules se adentra en las vidas de unos personajes, víctimas de su tiempo, cuyos caminos están predestinados a cruzarse.
Mientras un soldado es obligado a retirarse del ejército por una herida incurable, una princesa es sometida a un matrimonio no deseado. Además, a la ciudad llegan una mujer con ideas demasiado avanzadas para su época y un hombre hecho a sí mismo, considerado un extranjero en su propia tierra. Ambos se reencontrarán con su viejo amigo, el conde, que ahora esconde sus sentimientos tras una fachada de indiferencia y todo tipo de excesos.
Sumérgete en el imperio zarista, cuando la era industrial transformaba Rusia y los nuevos movimientos anarquistas estaban a punto de cambiar la historia para siempre.


Editorial: Escarlata Ediciones
ISBN: 978-84-16618-33-0
Páginas: 358
Encuadernación: Rústica con solapas y ebook
Lanzamiento: 20/04/2018

Leer el primer capítulo
Dossier de prensa

Decepciones de Fin de Año – Nanowrimo 2017

Queridos lectores.

Acaba un año y con él me doy cuenta de que NO HE ESCRITO EN EL BLOG EN DOCE MESES. Soy una persona  malvada, perversa, odiosa. Los de Blogger estaban a punto de cerrarme el chiringuito… Bueno, vale, a tanto no llegamos. El caso, que después de tanto tiempo, tendré algo bueno que contaros, ¿no? ¡Sí! Hoy os hablaré de mi experiencia con Nanowrimo porque… ¡Se ha ido a la m*****! De ahí el título del post, por retomar malas costumbres, y tal.
Chan, chan, chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan

En noviembre de 2016 se cumplió un año desde que comencé con un proyecto nuevo, maravilloso y vibrante. Una novela histórica romántica. Me costó lo suyo arrancar y crearle el esqueleto. Al fin y al cabo, no es mi género y cada dos por tres estaba tentada de meter algún fantasma o algún detalle chiquitito casi-ni-os-daríais-cuenta de paranormal. Pero ahí tenía a mi editora, Carla, con su vara cibernética para pararme los pies. ¡Con razón! Porque el resultado merece la pena, de verdad, y no hay nada como salir de la charca para ver que en otras aguas se puede nadar también a gusto.
Al lío.
Que como estaba bastante atrancada con la novela, pensé en darle un buen empujón con el Nanowrimo, el National Novel Writting Moth, esa locura en la que tienes que escribir 50.000 palabras en 30 días, o sea, unas 1.700 al día. Se supone que el objetivo es crear una novela. UNA NOVELA. Es una ida de olla, porque lo que realmente haces en ese tiempo es \”vomitar\” texto, palabras e ideas. Que vienen genial, ¿eh? Pero que luego no lo mandes directo a una editorial PORQUE NO.
Mis turnos de trabajo son distintos a la gente con trabajo normal (periodista de fin de semana, ¿horarios? ¿qué es eso?). En teoría dispongo de mis 5 días a la semana para la escritura, que debo complementar con otras tareas. Digo en teoría porque nunca nunca son reales. Pero, vamos, que se intenta. 
Mirad, en mi ingenua ilusión hice una portada y todo (título inventado a bote pronto)
Cogí la calculadora. Con una media de 2.000 palabras al día, podía llegar. Me cronometré. Puedo escribir 1.000 palabras por hora. Incluso borrando alguna frase, corrigiendo y siendo coherente con la historia. Vaaaaaale, algo más de una hora… Así que pensé: \”Oye, esto es dedicarle una mañana o una tarde entera, fácil, ¿no?\”. Pues no, por supuesto que no.
He de admitir que soy bastante caótica y desorganizada para escribir. O sea, un desastre total. Si me da la \”venada\”, puedo engancharme durante horas, pero cada vez es más complicado desconectar 100 por 100. Admito que en muchas ocasiones fue culpa mía, que lo dejaba para más tarde o pensaba \”bah, a lo largo de la semana lo recupero\”. Pero llega un momento en que es IRRECUPERABLE.
Empecé floja. Apenas unas miles de palabras sueltas en una semana. Sin darme cuenta, tenía que escribir 6.000 palabras extra para llegar a la maldita rayita que el Nanowrimo me mostra en su perversa oscuridad azul ynaranja.
Aquí mis \”stats\”
Triste. Muy triste. Llorad conmigo
Pues eso. Para llorar. No llegué a la asquerosa línea diagonal ni una sola vez. NI UNA (insertar palabrota) VEZ. Pero no me voy a deprimir. Ya me planteé desde un principio la posibilidad de no llegar. Seguramente ese fue mi error. Si desde el primer día me hubiera hecho un calendario, con mis objetivos marcados en rojo, con un horario fijo para estar solo SOLO con el scrivener, habría llegado. Lo sé porque físicamente puedo hacerlo. 
También es verdad que no es un tema solo de velocidad de dedos. La cabeza tiene que estar donde tiene que estar. Y todos los que nos hemos enfrentado a la hoja en blanco sabemos que no es fácil, que un día podemos sentir que la inspiración fluye por el teclado y otras, en cambio, se atraganta. 
Es posible que suene a excusa (según me han dicho soy muy dada a dar excusas a la primera), pero el hecho de escribir un género que no domine me afectó. Ponedme unos vampiros en los suburbios de una ciudad y algún cadaver (oh, wait, esa historia ya la tengo escrita). Ahí estoy feliz como una perdiz. Pero meterme en San Petersburgo en 1880… es complicado.
Ignoré desde un principio el objetivo de Nanowrimo, el de expulsar palabras, a veces sin ton ni son, pero que pueden ser útiles más adelante. No, me niego. Lo mío tenía que ser un capítulo, abierto a posibles cambios, pero con sentido para la continuación, congruente con el personaje y el contexto. Así que de vez en cuando me tocaba parar, abrir Google, buscar música de la época, poetas de la época, ópera de la época, ropa de la época… Bueno, ya sabéis a qué me refiero.
El Nanowrimo es ideal para subir fotos en blanco y con hastags guays de escritor #dándolealatecla
Así que, sí, lo admito, he sido la decepción de los señores que crearon Nanowrimo, apenas aporté palabras al montón que soltaban a nivel nacional y, luego, mundial. Pero, ¿sabéis qué? Me importa un pepino. Porque escribí. ¡Escribí! Durante un mes, cada equis tiempo, cogía el portátil y me obligaba a poner algo, aunque fueran unas frases con lógica, con su sujeto y predicado. Y me encantó. Volví a pillarle el ritmo a la novela. Dos meses atascada en un capítulo y llegué hasta el 12. ¡El 12! En principio la novela tiene  16, así que para mí eso fue una barbaridad.
Locurón total, mi novela avanza.
Sé que estoy haciendo muy feliz ahora mismo a una personita si digo que espero tenerlo casi acabado para Navidades. Así 2018 sería de corrección, maquetación y… cosas chulas molonas.
Por lo tanto y en definitiva, aquí va mi mensaje: Nanowrimo está bien para obligaros a poneros frente a la pantalla y sacar eso que tenéis dentro y necesita salir sí o sí. No es para escribir una novela, no os engañéis, es para un manuscrito, unas ideas o un posible proyecto. Para algunos la palabra \”obligar\” no sonará bonito, pero es lo que hay si amamos esta profesión, porque los libros no se hacen solos de la noche a la mañana y requieren mucho mucho muchísimo trabajo.
Aprovechad los Nanowrimos, pero que no sean solo en noviembre, también en diciembre, enero, febrero… ya me entendéis. 
¿Y vosotros? ¿Os habéis apuntado al Nano este año? ¿Cómo os ha ído? Más penoso que yo no, seguro. ¡Os reto a demostrarlo!
Os iré avisando de cómo va la novela de nombre misterioso.
Palabra de amapola 😉
#hablandodearboles #nanowrimo2017 #dramasdeunescritor

Decepciones de Año Nuevo

Queridos lectores.

Sé que el Año Nuevo está bastante avanzado, pero este es uno de esos post que he ido posponiendo y ¡ya no puede seguir así! ¿Adivináis de qué va la cosa? Seguro que sí, al menos si habéis seguido mis últimas publicaciones: El Reto de Lectura 2016. ¿Que qué ha pasado? Pues que ha sido un desastre. Sí, una M con mayúsculas. Ha caído un mito, una leyenda, la \”Enara, Devoradora de Libros\” ha perdido su título para ser la \”Catadora de relatillos\”. Ays.

¡Ocho libros! ¡En un año no he leído más que ocho míseros libros! Lo sé, es para pegarme muy fuerte. De hecho, puedo hasta poneros los que sí me he leído (con enlace a la reseña en Goodreads):
Amor Oculto, Maiko Pink
Arlia, Entre mundos, Scarlett de Pablo y Alexia Goher
Arlia, la luz robada, Scarlett de Pablo y Alexia Goher 
Mierda en mis tacones, Lorena Pacheco (Reseña pendiente, pero MOLA)
Sombra de Vampiro, Bella Forres (No pienso reseñar tal basura)
El Guardián invisible, Dolores Redondo
El libro del cementerio, Neil Gaiman
Y… Amapola de sangre, pero ese es trampa, porque lo escribí yo.
Qué triste…
Aquí tenéis la lista completa de mis decepciones durante doce meses. Una detrás de otra. ¡Es que además ni siquiera he seguido los condenados números! La mitad son novelas que me encontré por el camino.
Ahora toca analizar la situación, descubrir cual ha sido el problema, por qué no he podido dedicarle unas páginas a cada libro antes de acostarme o en los ratos muertos frente a la televisión. Bueno, todo serían excusas. Cansancio, sueño, pereza, hambre… Bueno, lo último no.
En resumen, la próxima vez que me meta en retos locos, mejor pensar un poco antes. Porque ¿acaso creéis que esto me detendrá? ¿Que una bofetada de la realidad me hundirá? ¿Que me quitará las ganas de leer? ¡JAMÁS! Solo seré más realista. Así que empecemos con algo más calmadito.
Doce libros. Doce meses. Suena bien, ¿no? (sin querer imitar ninguna causa televisiva) Bastante asumible. Pero démosle un toque para hacerlo más difícil (como si eso fuera a hacer el reto más divertido, claro que sí): Que cada libro no lo escoja yo, sino vosotros. En algunos pondré opciones, en otros será \”veda libre\”. Depende de la excepción, porque claro que hay una excepción, unas normas a seguir, y están reflejadas en el siguiente infográfico de HuffingtonPost:

Así es. Un mundo de oportunidades cada mes. El primero ya lo tengo fichado. Lo siento, pero llegáis tarde. El género es ciencia ficción militar, ya os escribiré mis avances con la nueva aventura.
Quedan pocas semanas para el mes de febrero, entonces volveremos a vernos las caras. Sacad vuestra lista de libros extraños, que estoy deseando pillarlos. Podéis anotar vuestras recomendaciones según avancen los días en los comentarios de esta entrada o en mi Facebook. Prometo cumplir, esta vez sí.

Palabra de amapola.