Nayra Ginory: «Cuando ‘salí del armario’, me dijeron que era una tonta por ocultarlo»

Nayra Ginory es enfermera, feminista, vegetariana y friki. Jugadora de rol en sus tiempos ‘mozos’, amante de la Fantasía y lectora obsesiva, es más conocida por su obra A través del sexo.

Escritora dedicada casi por entero a la homoerótica. Autopublicó su primera novela en dos tomos en Amazon y la siguiente fue El sabor de las manzanas rojas, una historia de vampiros muy sensuales en cuya secuela trabaja actualmente. Es autora también de numerosos relatos. Le va lo macabro, aunque no lo aparente.

En sus redes dice: «No te juntes conmigo, soy una mala influencia». No le hagáis ni caso.

Su primera novela fue romántica. Erótica. En concreto, homoerótica, y ya no paró

—¿Cuándo descubriste que te gustaba el género BL?

Es una historia que me gusta contar, porque lo descubrí todo como por casualidad. Allá por 2006 o 2007 me regalaron una saga de fantasía llamada El mensajero de la oscuridad, compuesta por aquel entonces de tres libros. Es una serie de novelas ambientada en una sociedad bastante sofisticada y matriarcal y el protagonista es un apuesto y carismático espía, ladrón y experto espadachín que tiene cierta debilidad por los jovencitos y del que me enamoré irremediablemente. La trilogía tiene una subtrama romántica, absolutamente adorable, entre el protagonista y su joven y muy inocente aprendiz. Creo que esa fue la primera vez que vi una historia de amor homosexual en una novela. Un día, investigando en la web de la autora, Lynn Flewelling, me encontré con unos cuantos FanArts de la trilogía, uno de ellos de muchísima calidad hecho por una ilustradora profesional. Por pura curiosidad me metí en la web de esa artista y encontré otro FanArt, en el que se veía a dos hombres, uno de larga cabellera rubia y otro moreno y más joven, atados por una cadena de oro. Debajo se podía leer Ai no Kusabi. Así que ahí fui yo toda dispuesta a la Wikipedia, a averiguar qué era, y decía algo así como «Ai no kusabi es un anime yaoi que…». Piqué en el enlace que redirigía a la entrada de ‘Yaoi’, para ver qué era eso y, como se suele decir, el resto es historia. 

Ai no Kusabi

—Tu primera historia con dos chicos enamorados (no tienen que ser protagonistas), ¿cuál fue?

Pues creo que fue El sabor de las manzanas rojas aunque en aquel entonces (allá por el 2008) no era más que un esbozo de la novela que terminó siendo. Paralelamente y poco después empecé a escribir A través del sexo, y terminé dejando la historia de vampiros para centrarme en la otra.

—¿Sentiste preocupación o algún tipo de miedo de ser juzgada por escribir BL?

Aunque ahora me parezca una tontería, al principio sí. De hecho, durante algo más de un año ninguno de mis amigos o familia, salvo mi marido, sabía que estaba escribiendo una novela y publicándola online, porque como era homoerótica me daba vergüenza. Esa fue una de las razones de que siempre haya publicado bajo seudónimo, pues me cambié el apellido para empezar a publicar. Luego tuve que hacer lo que yo llamo ‘mi salida del armario como escritora’, primero ante mi madre y mi hermana y luego ante mis amigos, cuando les conté que estaba escribiendo una historia en la que unos chicos se hacían cosas muy guarras los unos a los otros, y todos me dijeron que había sido una tonta por ocultarlo. Cuando se lo conté a mi padre, que es el miembro más conservador de mi familia, me preguntó con mucha seriedad «¿Pero esos chicos se quieren?», cuando le dije que sí, asintió y me dijo: «Eso es lo más importante».

—Dime un autor o autora que admires del género.

Muchas. Mi primera referente fue Aurora Seldon, una clásica del género, y sus novelas fueron de las primeras que leí online, pues en aquella época nadie publicada este género en editoriales. Luego descubrí a Nut en AmorYaoi, y la saga de Juegos de Seducción-Juegos de Amor es una de mis favoritas de todos los tiempos. Podría nombrar a otras como Bry Aizo, Hendelie y Estudio Third Kind, Maribel Llopis o Alejania escritores (y seguro que me dejo muchas atrás), pero mi verdadero referente siempre ha sido Nisa Arce. Nos conocimos online hace muchos años y decidimos un día vernos un día en persona: las dos llevábamos un blog, escribíamos el mismo género y éramos de la misma pequeña isla. Nos llevamos bien inmediatamente y se ha convertido en una de las mejores amigas que he tenido en toda mi vida, pero aparte de eso tiene una capacidad de trabajo y una perseverancia que la convierten en alguien a quien siempre he admirado. Además de que soy súper mega fan de Las reglas del juego.

A través del sexo fue tu gran lanzamiento a la homoerótica, ¿cómo surgió la idea?

Pues mira, ni me acuerdo muy bien (fue hace tantos años). Creo que mi idea inicial era la de escribir una especie de ‘coming of age’ a través de las experiencias eróticas del protagonista, pero desde los primeros capítulos la idea evolucionó. De hecho, David, el gran interés amoroso del protagonista a lo largo de la historia, solo iba a salir en el primer capítulo, pero en seguida me di cuenta de que tenía que convertirlo en un personaje recurrente, lo que convirtió la obra en una novela más romántica de lo que yo había pensado en un principio.

¿Cómo fue el proceso de creación? ¿La historia fluyó o se atrancó? ¿Y en la segunda novela?

Se atrancó muchísimo (inserte risitas nerviosas). De hecho, cuando llevaba algo así como diez o quince capítulos escritos y publicados me di cuenta de que la novela no fluía, paré la publicación, me disculpé con las lectoras y empecé a reescribir la novela desde el principio. A partir de ahí ya la seguí publicando, pero no siempre conseguía cumplir los plazos. También debo decir que escribí A través del sexo (ambos tomos) en un momento particularmente difícil de mi vida: mi hermana pequeña estaba enferma y finalmente falleció, y todo ese proceso de enfermedad, muerte y duelo afectó a la obra y a mi capacidad para escribirla con fluidez.

En El sabor de las manzanas rojas te adentras en un mundo paranormal con vampiros, ¿qué tal el cambio de género? ¿Cómodo o raro?

El cambio de género ha sido muy cómodo, principalmente porque yo nunca fui lectora de novela romántica (no hasta que descubrí el BL) y siempre lo fui de fantasía, ciencia ficción, etc. Y siempre me ha gustado el género vampírico (me leo lo que me echen de chupasangres, excepto Crepúsculo). Además, como ya comenté, esa novela empecé a escribirla antes que A través del sexo y siempre fue una idea que tuve ahí agazapada en el fondo de mi mente, esperando a salir. Es verdad que es muy diferente a A través del sexo, en vez de ser colorida y optimita es neogótica y bastante oscura, pero supongo que ambas obras reflejan una parte de mi personalidad: Por lo general soy una persona alegre y desenfadada, pero tengo un lado bastante amante de lo macabro.

¿Qué tal avanza la continuación? ¿Hay fechas?

Desgraciadamente, no hay fecha. La continuación avanza, ya llevo escrita algo más de la mitad y tiene hasta título y portada, pero últimamente, por problemas personales, me he atascado un poco en la escritura. Mi idea es sacarla a lo largo de 2022, en todo caso. A ver si lo consigo.

En tu blog comentas que tu sueño inicial era escribir una novela de fantasía épica, ¿sigue en pie? ¿Algún proyecto en mente?

Sí que tengo una idea en mente, pero no la quiero desarrollar mucho hasta que no termine Negro como el ébano, rojo como la sangre. En todo caso, tengo una historia y una ambientación a medio formar, por supuesto, con personajes de sexualidad escandalosamente ambigua, que es marca de la casa. 

—Hablemos de cifras: Qué libro te ha dado más alegrías económicas, el mes que más sacaste con él. ¿Da para vivir o para tirar mitos abajo?

Pues sin ningún género de dudas, A través del sexo, pero vamos, como dices tú, vamos a tirar mitos abajo. Cuando la publiqué en Ediciones Babylon, creo recordar que el primer año, entre los dos tomos, gané unos 500-600 euros. Los siguientes años de contrato esa cifra fue decayendo, y creo que el último año gané algo menos de 100 euros (las editoriales suelen facturar anualmente). Desde que la autopubliqué en Amazon se ha vendido medianamente bien y creo que el mes que más gané fue unos 200 euros o así, incluyendo ahí también las ventas de mi otra novela, pero por lo general, en Amazon suelo ganar mensualmente 50-100 euros, a veces menos. Así que no, definitivamente a mí no me da para vivir de esto, lo cual es bastante desalentador para quien realmente se quiera dedicar a la escritura. Siempre vemos en el cine o la televisión como con esfuerzo y tesón los escritores (o cantantes o actores) consiguen sus sueños y se hacen súper ricos gracias a su arte, pero en la vida real solo un porcentaje muy pequeñito de esas personas consiguen vivir de su escritura. De todas formas, yo nunca he albergado el sueño de ser una escritora profesional, y siempre lo he visto más como un ‘hobby’, así que para mí la escritura no me ha traído más que alegrías, porque he conseguido mucho más de lo que nunca esperé, y no me refiero solo a nivel económico. Al final, escribo porque me gusta, y no serviría de nada dejar mis historias en un cajón. Para alguien que como único objetivo al empezar a escribir era alcanzar los cien comentarios en Amor-Yaoi, creo que no me ha ido nada mal.

Conoce más a Nayra Ginory

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