5 razones para apuntarte al Nanowrimo y 5 para ¡huir!

Nanowrimo, escribir una novela en un mes, ¿es posible? Os lo digo desde ya: no. Entonces, ¿sirve? Sí. Pero ¿es útil para ti? Eso vamos a verlo.

Empezamos un nuevo mes y lo hago con la pregunta que más se ha planteado estos días entre escritores, noveles o no. «¿Vas a participar en el Nanowrimo?». Antes de nada:

¿Qué es?

Nanowrimo es el acrónimo de National Novel Writing Month, es decir, el mes de escritura de novela (lo de nacional se puede obviar, a estas alturas no tiene fronteras). Empieza hoy, 1 de noviembre, pero es posible apuntarse en cualquier momento durante este mes.

Es un reto de escritura creado para animar a la gente a teclear a lo loco. El objetivo es soltar de golpe y porrazo 50.000 palabras en 30 días. Es decir, una media de 1.700 palabras por día, lo que sería alrededor de 160 páginas. Tal vez os parece mucho, así que para que os hagáis una idea, llevamos en este texto del blog ya unas 150 palabras. En resumen, es asumible, aunque tiene sus pegas.

¿Qué dan?

No hay un premio como tal por haber cumplido con el mínimo de 50k palabras, más allá de una insignia. Los participantes se benefician de descuentos (sin pasarse) en programas y apps de escritores solo por apuntarse a nanowrimo.org e iniciar un proyecto.

En mi experiencia personal, he participado en tres ocasiones y solo en una cumplí el objetivo. Curiosamente, las otras dos son las que finalmente se convirtieron en novela, pues tras vomitar el manuscrito (si puede considerarse tal) toca darle forma. Así que no penséis que en 30 días tendréis una novela, a menos que seáis extraordinarios o según el género literario o estilo con el que trabajéis. Siempre queda pulirlo.

Mis proyectos del Nano caídos en desgracia, o no…

¿Qué escribí?

Los proyectos del Nano que me funcionaron después son Escamas (La última plegaria del dragón, de Selecta) y Hablando de árboles (El lamento de los abedules, de Escarlata Ediciones) [Nota personal: Es hora de buscar títulos más cortos].

Fueron varias las razones por las que unos proyectos salieron adelante y otros no. Cuando arrancaba el reto siempre empezaba bien, puedo escribir una media de 1.000 palabras por hora, así que si le dedicaba 2 horas al día, llegaba sin problema.

Sin embargo, no siempre lograba sacar tiempo (el trabajo/familia/vida) y las palabras pendientes me agobiaban y frustraban. Así que en 2018 fue mi último proyecto. No olvidemos que escribimos para disfrutar, para estar a gusto, sentirnos libres. Si no es así, mejor cambiar.

Pero ese es mi caso, ¿cuál es el tuyo? ¿Te estás planteando inscribirte?

Te doy 5 síes y 5 noes:


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